El Spar CITYLIFT Girona juega un notable partido en la pista del Praga de Marta Xargay, actuales campeonas de la Euroliga, hasta dos minutos para acabar el tercer cuarto, cuando una tensa de las checas las deja sin respuesta y acaban perdiendo de 25

28 minutos.  Con sólo siete jugados profesionales y el notable desgaste que éstas llevan en las piernas, el Spar CITYLIFT Girona logró competir, y muy bien, hasta casi el final del tercer en la pista de las campeonas de Europa. Eso sí, cuando el Praga vio una rendija en la resistencia del Uni no la desaprovechó. El equipo de la gerundense Marta Xargay rompió el partido en los dos últimos minutos del tercer cuarto y no tuvo piedad en el último para terminar ganando por unos exagerados 25 puntos de diferencia (68-43). Una vez más quedó claro que en la Euroliga nadie perdona nada.
El Uni estaba jugando bien. Realmente bien, contra un Praga con estrellas del nivel de Sonja Petrovic, Laia Palau, Kia Vaughn o Daniel Robinson. Sin algunas pelotas perdidas que el Praga penalizaba con contundencia, al final del partido las checas acumularon 27 puntos en contragolpes, las gerundenses podrían haber llegado al descanso por delante en el marcador. En aquel momento perdían de cuatro puntos (33-29) con Ortega repartiendo los minutos entre sus septiembre jugadoras y, como ya había hecho el domingo contra el ir Rioja, jugando de salida con Daria Mieloszynska de falso pivote. Adrijana Knezevic estaba haciendo el paso adelante en ataque que se espera de ella después de las salidas de Gray y Spanou y, además, aguantaba bien el duelo con una de las mejores jugadoras del continente: su compatriota Sonja Petrovic.

Con Pikciute también luchando bien por dentro, el Uni comenzó el partido poniéndose por delante hasta que los triples de Laia Palau, Xargay o Elthova posibilitaron las primeras diferencias del equipo de Praga, sin embargo, no llegaron por su acierto ofensivo en el cinco contra cinco, sino por su contundencia a la hora de penalizar los errores gerundenses: cada balón suelto del Uni era sinónimo de dos rápidos puntos checos al contragolpe.


Una verticalidad en la transición que no le sirvió al Praga para romper el partido. Al menos hasta dos minutos para acabar el tercer cuarto, cuando los árbitros interpretaron como antideportiva una falta de Knezevic a Petrovic a media pista. Era la típica falta táctica para detener un contragolpe.
Entre los dos tiros libres, el baloncesto posterior y dos puntos más de Kia Vaughn el Praga se fue de trece puntos (47-34). Era la primera vez que las locales rompían la llamada barrera psicológica de los 10 puntos y, fuera por un tema mental o físico, el Uni ya no volvería a entrar en el partido, que se? Puso muy cuesta abajo para el Praga. Al final la diferencia se elevó hasta los 25 puntos y el Uni que acabar sacando la bandera blanca poniendo las jóvenes Pilar Comella, Anna Jodar y Janina Pairó en la pista.

Marc Verdaguer
diaridegirona.cat

foto: fibaeurope.com