La castellonense fue galardonada con el premio Outstanding Freshman en su primer año y este ha sido elegida mejor ‘sexto hombre’

Estefanía Ors Royo (Altura, Castellón, 1997) empezó sus andaduras en el mundo del baloncesto en el colegio, pero no era el deporte que más le apasionaba en aquel momento ya que se vio obligada a jugar con chicos debido a que no había ningún equipo de niñas. Poco a poco fue creciendo y enamorándose de este deporte. La castellonense ahora mira hacia atrás y afirma orgullosa que el baloncesto le ha permitido conocer a gente maravillosa y vivir momentos muy especiales desde su época en el Club Baloncesto Castellón, pasando por las categorías inferiores de la Selección Española, hasta ahora en Idaho State University.

¿Cómo llega el baloncesto a su vida?
Siempre he sido una persona a la que le ha gustado jugar a todos los deportes y de pequeña hacía de todo: fútbol, tenis, baloncesto, triatlón, etcétera. La verdad es que al baloncesto jugaba en el cole de extraescolar, pero era lo que menos me gustaba porque jugaba con chicos mayores que yo y nunca me la pasaban y se me daba fatal. Y un año mi hermana, que es cinco años mayor que yo, se apuntó al CB Segorbe y como ella se había apuntado, yo también quise. El problema es que sólo había equipo Júnior femenino, por lo que yo jugué en la categoría Infantil con los chicos y a veces con el equipo de mi hermana, todo siendo Pre-alevín. Así que ese año me empezó a llamar más la atención el baloncesto. Además como en casa tengo una canasta entrenaba con mi padre o con mi hermana y así me empecé a enamorar del baloncesto. Luego, ese mismo verano mi tía me apuntó a una escoleta en Castellón con mi primo y allí ya me dijeron de probar con el Club Baloncesto Castellón (CBC) y así empezó todo.

En su etapa de formación pasó por el Club Baloncesto Castellón y, posteriormente, por Ros Casares-Valencia Basket y Picken Claret. ¿Qué recuerdos guarda de estos años?
La gente, los entrenadores, los directivos... Todo. Pero sobre todo me quedo con las personas que hoy en día son mis mejores amigos gracias al baloncesto. Recuerdo muy bien mi primer año en el CBC, en el que cada viernes tenía que ir a la escuela preparada para entrenar y tenía que salir corriendo porque acababa a las 17 horas, el entrene empezaba a las 17:30 horas y yo tenía que hacer 40 minutos en coche desde Altura hasta Castellón. También recuerdo los partidos en el Isidoro Andrés cada sábado. En general, las ganas que tenía de jugar y de aprender. Y luego conforme fui creciendo se sumaron los viajes, los torneos, las final four, los campeonatos de selecciones y de clubes y la experiencia. Mi primer campeonato con la selección valenciana en Córdoba fue muy especial, aunque también recuerdo la final four de Morella en mi primer año en el Ros Casares y el pase a semis cuando ganamos al Almeda en cuartos en el Campeonato en mi primer año como Júnior, entre otros. La verdad es que soy una privilegiada porque he vivido mucho y lo he vivido con personas excepcionales que han hecho especiales todos estos años que llevo jugando.

En 2013 se proclamó campeona de Europa sub-16 con la Selección Española. ¿Se imaginaba entrar en la convocatoria? ¿Y cómo vivió aquel campeonato?
No me lo imaginaba para nada. Me acuerdo que era la semana de exámenes finales y que al día siguiente tenía un examen de biología muy importante. Justo cuando salí del instituto, encendí el móvil y mi entrenador me llamó para decírmelo. La verdad es que cuando me lo dijo no me lo creía, pero tuve que olvidarme de eso centrarme en mi examen y al día siguiente es cuando ya lo asimilé. El Europeo lo viví como la que más. Era nueva en la Selección Española y para mí era todo un orgullo y estaba súper emocionada. Era un sueño. Además conocí y jugué con personas geniales y que hoy en día muchas de ellas son profesionales.

¿Tiene como objetivo intentar volver a alguna convocatoria de la Selección Española?
Hoy en día el baloncesto femenino español es probablemente la mejor cantera del mundo tan sólo por detrás de USA. En España ahora hay mucho talento y hay mucho que está por venir. Ojalá ir convocada pero es muy difícil ir a una convocatoria con la absoluta, tienes que ser muy buena.

Hace un par de años decidió cruzar el charco y probar suerte en Estados Unidos. ¿Cómo toma esta decisión y cómo cambia su vida?
Al final de mi último año de formación me preguntaron si estaba interesada en cruzar el charco y aunque me llamaba mucho la idea, mi inglés no era bueno y ya me había hecho la idea de vivir en Valencia con mis amigas y estudiar fisio, que es lo que siempre había querido. Luego al final de verano fiché por el Picken Claret y era muy feliz con todo, pero en octubre me leí un libro de Albert Espinosa en el que había una frase que me cambió todo: ‘Arriésgate, esa siempre es la respuesta’. Así que pensé mucho en que era ahora o nunca: si salía mal pues volvía, que no perdía nada que solo ganaba, que me arriesgase, que fuera valiente. Entonces tras mucho pensarlo  se lo dije a mis padres e inicié el proceso con PickUs. Ahora que este año que viene va a ser ya mi tercer año puedo decir que venir a Estados Unidos ha sido la mejor decisión. Soy muy feliz en Idaho State University (ISU), mi equipo es como una familia y la gente es súper maja. Es cierto que es difícil al principio porque cambias de país, de cultura y de idioma. Además no conoces a nadie y echas de menos a tu familia, a tus amigos, a la comida, y echas de menos todo; pero te adaptas, maduras y creces como persona. Luego, en mi caso, yo sólo iré a casa en verano durante un mes y medio así que cuentas los días que te quedan para volver y te pones nerviosa, y el tiempo que estás en casa lo exprimes y lo aprovechas al máximo.

A nivel deportivo, ¿cómo valora su rendimiento en la liga universitaria (NCAA) con el Idaho State?
A nivel deportivo mi rendimiento con Idaho State está siendo bastante bueno. Mi entrenador confía mucho en mí desde el día que llegué y eso me da confianza a la hora de jugar. El año pasado fui freshman del año y este he sido mejor ‘sexto hombre’. Creo que es muy buen entrenador. De hecho, tanto el head coach como todos los assistant coaches saben mucho de baloncesto y les gusta mucho y eso se contagia porque te hace tener ganas de mejorar y dar lo mejor de ti. He tenido mucha suerte con el equipo ya que somos muy trabajadoras y competidoras. Las dos últimas temporadas hemos tenido un récord de victorias bastante bueno. Además este año hemos ganado a equipos bastante buenos en partidos de non-conference. De hecho, en cuartos de final remontamos 25 puntos a Weber State para ganar en la prórroga, así que sin duda es uno de los partidos más emocionantes y especiales que he jugado en mi vida.

Fue galardonada con el premio ‘Outstanding Freshman’. ¿Qué significó para usted recibirlo?
Para mí ese premio fue todo un honor. En la NCAA en tu año freshman no sueles jugar mucho porque es más un año de adaptación y aprendizaje, pero ese no fue mi caso. La verdad es que yo jugué y disfruté mucho. Te llena mucho como la gente de tu alrededor se siente orgullosa de ti. Y luego pienso en mis padres, ya que fueron ellos lo que sacrificaban cuatro tardes a la semana para llevarme a entrenar y a jugar. Qué bueno que final todo esfuerzo tiene su recompensa.

¿Qué diferencias más notables ha notado entre el baloncesto en España y en Estados Unidos?
En USA los equipos universitarios son equipos profesionales. Tenemos 4 o 5 entrenadores más un preparador físico, un fisioterapeuta y toda la gente que está detrás. En pretemporada haces mucho físico y mucho gimnasio, y en temporada entrenas mucho: entrenas 1 hora de gimnasio, luego 1 hora de vídeo y luego 2 horas de entrene. Después tienes que ir al fisio para estar perfecta para el siguiente día y eso prácticamente todos los días. Además juegas dos veces por semana y viajas mucho porque Estados Unidos es muy grande y muchas veces te toca volar a otro Estado. Además tenemos muchos fans y boosters. Al contrario que en España, aquí en todos los partidos tenemos unos 1500 espectadores y ver las grada llena es genial. En el tema de los estudios también te ayudan y si por ejemplo una clase te cuesta, te ponen un tutor y los profesores te ayudan, porque al viajar mucho por los partidos, te pierdes clases.

En Estados Unidos se promueve mucho la práctica de deporte e incluso se dan facilidades si estás estudiando. ¿Cree que en España se debería plantear un modelo más parecido al de EE.UU.?
Sí, sin duda el sistema que llevan aquí en las universidades es muy profesional y además te dan facilidades para sacarte tu carrera. Yo creo que en España se debería platear un sistema parecido al de USA, ya que en España, en muchos casos, al final tienes que elegir entre estudiar o jugar a un alto nivel porque no das abasto entre las clases, las prácticas y entrenar.

elitecastellon96.wixsite.com