La grandeza de Lucila Pascua va mucho más allá de su 1,96 de estatura. Entrevistamos a la pívot de la Selección nacional de baloncesto, que se quita la ropa deportiva en una sesión de fotos donde saca su lado sensual y femenino.

El deporte femenino español sufre lo que podíamos llamar 'el síndrome del amor de verano'. Espectador ve medalla en el cuello de una mujer, sea de la disciplina que sea, y surge la euforia. Con el paso de las semanas, la pasión se acaba hasta llegar a una 'ruptura'. Una de esas mujeres que lleva toda la vida luchando para que los flechazos con el deporte de ellas, se conviertan en matrimonios estables, es Lucila Pascua (Barcelona, 21 de marzo de 1983), pívot de la Selección española con unas 220 participaciones y, en la actualidad en la disciplina del CB Conquero (Huelva).

Hace unos días, recibía uno de los muchos reconocimientos que se merece alguien que lleva desde los 9 años luchando debajo del aro: la Medalla de Plata al Mérito Deportivo.

Luci se quita la ropa deportiva y posa sensual antes de concedernos esta entrevista con la que nos sumamos al homenaje recibido con esa medalla de la Real Orden.

 En estos días que se habla tanto de la selección masculina de baloncesto, ¿cómo lo vive una mujer que lleva más de 200 partidos defendiendo a España haciendo mucho menos ruido mediático?
 En realidad, del deporte femenino se habla mucho menos. La explicación, lo de siempre: vende menos. Y entramos en la dinámica de la 'pescadilla que se muerde la cola': vende menos, tiene menos acogida entre los lectores y, como no se da a conocer, no hay oportunidad de enganchar a más gente. Como no se promociona ni se habla de ello, acaba siendo un bucle.

Pero luego llegan los Juegos Olímpicos, las mujeres empiezan a ganar medallas y a todo el mundo le gusta el bádminton, el balonmano, el baloncesto...
La verdad es que son momentos muy puntuales en los que se da bombo. En los deportes de equipo, por ejemplo, no hay un seguimiento durante todo el año en sus equipos, en las ligas en las que compiten.

¿Pero sirve ese bombo puntual? ¿Queda algo de poso? Me refiero a que, parece, desde Londres, donde las mujeres impulsaron el medallero, se habla más del deporte femenino español, ¿no?
 Sí, la verdad es que se habla muchísimo más. Lo que pasa es que sigue siendo en momentos muy puntuales. Y toda esa gente de la que se habla cuando gana la medalla, a la que todos acuden cuando gana, trabaja durante todo el año y creo que se merecen ese reconocimiento y el seguimiento todo el año.

¿El gran problema que tenemos en el baloncesto español es de falta de patrocinadores?
En realidad, antes, vivíamos mucho de los patrocinadores de la construcción y de Ayuntamientos y de instituciones públicas. Ahora, con los recortes, el nivel baja. Los equipos no ingresan tanto dinero y no hay recursos para disputar competiciones europeas o para fichar jugadoras de mucho nivel. Lo que está pasando, en prácticamente todos los deportes, es que las mujeres tienen que salir al extranjero para continuar su carrera. Es un problema: los que hay son pocos y llevan mucho tiempo poniendo dinero.

A pesar de todos estos obstáculos, al menos a ti, algún reconocimiento te llega. Hace un par de días recibías la Medalla de Plata de la Real Orden al Mérito Deportivo.
Se siente mucho orgullo. Y estoy muy satisfecha, porque, al final, el trabajo que hago lo voy a hacer igual, pero que lo reconozcan de esta manera es una satisfacción. Sobre todo ver que la gente que tengo cerca se ha alegrado por mí. Contenta de que se reconozca el trabajo que he hecho durante tantos años.

Años en los que ha habido momentos de lesiones en los que, precisamente esos que hoy se alegran, son los que han servido de apoyo, supongo.
En el deporte, de lo peor que te puede pasar es lesionarte, porque estás impedida. Siempre hay malas rachas y, da la casualidad, que las recuerdas más que las buenas. ​Aunque duren menos. Pero siempre he tenido apoyo.

Una vez termine la carrera deportiva, ¿qué te ves haciendo? ¿Hay posibilidad de incorporarte a la FEB como Amaya Valdemoro o Elisa Aguilar?
 Estoy estudiando Psicología y, si algún día llego a ejercer, me gustaría que fuese algo relacionado con el deporte. Pero no como 'coaching', sino echar una mano a deportistas con problemas externos a lo estrictamente deportivo. Y otra de las cosas que me encantan son los animales. Empecé Veterinaria, pero no pude compatibilizarlo con la vida deportiva. Así que, no me importaría colaborar con alguna protectora​. Me gusta mucho la terapia que se hace con animales, ya más relacionado con a Psicología.

. O, igual, podías tirar por el mundo de la moda. Maneras, a la vista está, no te faltan.
Me gusta mucho este mundo, pero considero que caduca, como el baloncesto, que hay cierta edad para hacerlo. No me importaría en absoluto, pero es una vida cortita, como la del deporte. En ambas profesiones hay que cuidar el cuerpo, tener la mejor vida posible, tener una dieta... Hay que estar siempre en tu peso y guardar la alimentación.

 ¿Sigues los medios de moda y las tendencias?
Me encanta. Sobre todo, los bolsos y zapatos de bastante tacón.

 Pero, con el tamaño que tienes, no debe de ser fácil encontrar zapatos.
¡Soy bastante buena en internet! Tengo mucho control de las tiendas on-line. Calzo un 45, pero siempre me las apaño para encontrar un zapato con sus 10 centímetros de tacón y, además, bonitos.

¿Por qué has hecho esta sesión de fotos tan de moda?
Además de porque me gusta el mundo de la moda, creo que muy parecido al baloncesto, salvando las distancias. Son dos mundos con una caducidad determinada. Con esto pretendía demostrar que, somos deportistas, pero somos mujeres a las que nos gusta quitarnos las zapatillas y sacar nuestro lado sexy. Me lo pasé muy bien mostrando otra cosa a la que está acostumbrada la gente. Que detrás de la pista hay una mujer con su vida muy diferente a lo que acostumbras a ver en Teledeporte.

¿Por qué tendemos, en las producciones, a poner a las mujeres deportistas con 'su ropa de trabajo'? En cambio, a los hombres, se les suele vestir de traje.
 Ellos cambian mucho menos. El maquillaje es menos y no hay tanto contraste. En nuestro caso, hay mucha diferencia.

 

Agradecimientos y créditos.

Las fotos, obra por Cristina Estudio, han sido cedidas por Alas Models Agency, encargada de la realización, con Eva Álvarez, como responsable del estilismo.
​Maquillaje, Celya Mateo.
Peluquería, Patrizia Robel.
Complementos: Lenaná.
Iluminación: Adrián Arévalo

Anita Guerra
mujerhoy.com