Doce temporadas después, la alavesa Marta Tudanca (26 años) ve cumplido su sueño al regresar a casa para debutar la próxima temporada en Liga Femenina.

Si todo transcurre según lo previsto, lo hará el próximo 28 de septiembre en el pabellón de Mendizorroza de la mano del conjunto nodriza de la capital alavesa en la máxima categoría del baloncesto femenino nacional, el Lacturale Araski, que se ha hecho con sus servicios después de muchas temporadas de espera. Hasta entonces, la alero apura sus vacaciones previas al comienzo de la pretemporada -aunque no hay una fecha cerrada todo apunta a que las jugadoras del Araski romperán a sudar a finales de este mes- sin descuidar su forma física, algo que consigue a partir de ejercicios con bicicleta, en la piscina o con series de atletismo.

 

En su primera entrevista como jugadora del Araski, la alavesa adelanta a este periódico algunos de los objetivos colectivos y personales que se marca para el próximo curso.

¿De qué manera se gestó su fichaje y quién tuvo más ‘culpa’?

-No hubo una fecha concreta sino que se produjo después de una serie de contactos entre mi representante, las directivas del club a las que conozco desde hace mucho tiempo y yo. Aunque he estado fuera de Vitoria muchos años siempre he mantenido un canal abierto con el club, así que al final no fue difícil...

¿Qué factor diría que fue la clave para decantarse por Araski?

-Si tuviera que quedarme con uno diría que la ilusión con la que se está gestando este proyecto, donde el colectivo siempre va a primar por encima de las individualidades. Y a mí eso me parece una filosofía perfecta porque creo que es una de las bazas para poder desempeñar un papel digno en esta categoría. Por lo que conozco de la casa, de los refuerzos que están llegando y del carácter, a ilusión no nos va a ganar nadie este curso.

¿A qué se refiere?

-Pues a que la Liga Femenina es una categoría tremendamente igualada donde cualquier equipo te puede ganar y tú puedes hacer exactamente lo mismo, por eso el trabajo en grupo es fundamental en cada partido. Tengo tres temporadas de experiencia en Liga Femenina y puedo asegurar que siempre el equipo termina por imponerse a la larga a las individualidades, por muy destacadas que éstas sean.

¿Por dónde cree que pasará la permanencia del equipo en su debut en la categoría?

-En primer lugar por no obsesionares y por ir partido a partido, que sé que es algo reiterativo pero es la pura verdad. Las cuentas de la vieja no funcionan nunca. Y a partir de ahí, al equipo no le puede faltar nunca mucho trabajo, mucho esfuerzo y mucha humildad. Si logramos meter todos estos ingredientes en una coctelera seguro que vamos a hacer una gran temporada.

En el plano personal regresa a Vitoria doce temporadas después -Tudanca se marchó a jugar a Barcelona con 14 años- y con un bagaje deportivo notable. ¿Con qué rol vuelve al equipo, qué se puede esperar de su llegada?

-Indudablemente espero aportar mi granito de arena al proyecto y mi experiencia, que trataré de transmitir a todas mis compañeras con la misma humildad y la misma capacidad de trabajo que siempre he presentado en cada una de las camisetas que he defendido.

¿Qué le ha pedido la entrenadora Made Urieta?

-He mantenido contacto con ella a través de algunos mensajes de móvil pero poco más. No hemos profundizado. Lo dejaremos para el comienzo de la pretemporada.

¿Ha pedido ya su dorsal?

-No, aún no, pero me gustaría el 21, que es el número con el que gané la SuperLiga en Argentina y el que he portado las últimas temporadas.

¿Su regreso a Vitoria va a ser solo profesional, es decir, se va a decidir solo al basket?

-El proyecto va a ocupar una gran parte de mi tiempo pero también voy a seguir estudiando. Tengo ya una diplomatura de Podología y en septiembre comenzaré el grado de Nutrición Humana y Dietética a distancia. Sé que algún día el baloncesto se terminará y para entonces quiero seguir formándome para poder continuar ligada al deporte

Mikel Uriarte & Jorge Muñoz
noticiasdealava.com