Desde hace dos años, ningún otro equipo de la Liga Femenina ha podido apartar el Spar CITYLIFT y la Avenida de una final de competición FEB. La de hoy es la sexta seguida que disputan y, en esta serie, todas han caído del lado castellano. El verano le ha servido, al club gerundense, para rearmarse de argumentos para hacer tambalear el ciclo hegemónico de su eterno rival. Y, más allá del brillo de las incorporaciones, ha cubierto dos déficits muy identificados en el ejercicio pasado: los recambios de calidad en la posición de base -aquí, la llegada de Laia Palau hace que tenga ahora la mejor dirección de la Liga Femenina- y en la de center, con la incorporación de Reisingerova en el lugar de Alminaite.

Que la mejor plantilla de la historia del Uni actúe armónicamente requiere de cierto tiempo. Normal si se tiene en cuenta que no hace ni una semana que el equipo trabaja al completo. Lo que se espera hoy en Würzburg (21 h, Teledeporte) es que las gerundenses salgan a la pista mirando los ojos a su rival, e intenten cambiar la inercia de las últimas temporadas. En la última, a pesar de tenerlo a tocar dos veces -en la supercopa (61-55) y en el primer partido de la final (71-70) -, se quedó sin poder vencer la Avenida.

Cauteloso por naturaleza, Eric Surís advierte que el rival sigue teniendo un potencial inmenso: "Hasta siete jugadoras continúan y es un punto añadido. Así, y por mucho que hayan cambiado el técnico, se conocen en la pista, con miradas y reacciones, y tienen los mecanismos muy automatizados. Y, además, por mucho que se vaya diciendo que hemos fichado veteranía, ellas tienen siete piezas con más de 30 años. Queda claro que no tenemos la exclusividad del oficio. "El técnico ha decidido llevarse a Salamanca también a Aina Martín.

Tocar el mínimo

En los despachos del club castellano tienen claro que, si han alzado dos tripletes consecutivos, no es casualidad. Y, por tanto, sólo han hecho retoques al roster con dos fichajes por fuera (Eldebrink y Arrojo) y uno dentro (Putnina). El cambio más significativo está en el banquillo. Aunque intentar que lo reconsiderara cuando terminó la temporada pasada, Miguel Ángel Ortega puso el punto final a su etapa en la Avenida. Su relieve es Lino López, que había dirigido la Uni Ferrol las últimas siete temporadas, al que hizo subir a la Liga Femenina y disparó hacia la zona alta.

Las de Salamanca ganaron la copa Castilla y León el fin de semana contra el Zamar (75-57), rival que le derrotó en el primer amistoso de la preparación el 15 de septiembre (66-74). Está claro que ese día las azules tan sólo dispusieron de cuatro jugadoras del primer equipo. Las otras eran el mundial.

Cuatro campeones en quince ediciones

La supercopa ha sido, desde su creación (2003), territorio restringido. Tanto es así que, hoy en día, únicamente son cuatro los equipos capaces de ganar el título. Lo que lo ha hecho en más ocasiones ha sido precisamente la Avenida (siete), todas en la época reciente. De hecho, los ha conseguido en los últimos ocho años. La única final que ha perdido en este periodo fue la de 2015, en Fontajau, contra el Spar CITYLIFT (61-59). Este es el único título gerundense, que ha jugado dos finales más en la competición, ambas contra el Avenida, la del 2012 (68-58) y la del año pasado (61-55), en el que Érika de Souza fue elegida MVP de la final. Los otros dos equipos que han podido ganar la supercopa ya no existen. Se trata del Ros Casares, que ganó seis entre el 2003 y el 2009, y el UB Barça, campeón en 2005.

Jordi Prat
foto FEB
lesportiudecatalunya.cat
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