Capitana del Sant Adrià que se estrenó en Liga Femenina-1, la blandense Cristina Hurtado se pasará la temporada en blanco por una lesión en la rodilla y se ha integrado en el cuerpo técnico como delegada

Cristina Hurtado (Blanes, 1992) vivió con intensidad el partido de ayer en Fontajau. Su equipo, el Snatt s Sant Adrià, cayó contra un Spar CITYLIFT Girona netamente superior sin que Hurtado pudiera hacer nada más que animar, aconsejar y consolar sus compañeras de su nueva función de delegada de un equipo del que, hasta que los ligamentos de la rodilla la obligaron a un cambio de rol, era la capitana. La temporada pasada, Cristina Hurtado era el sueño hecho realidad de cualquier jugadora modesta del baloncesto catalán. Formada en Blanes sin competir nunca en Preferente ni jugar en selecciones catalanas de base, donde jugó desde los 5 años hasta júnior de segundo año, Hurtado llega al Sant Adrià, entonces a Copa Cataluña y con el técnico de Lloret Jordi Vizcaíno a la banquillo, cuando fue a Barcelona a estudiar ingeniería informática. Y luego, poco a poco, tres años en Copa Cataluña, tres en Liga Femenina-2 y el ascenso a la élite para la temporada pasada, con 25 años, destacó jugando muchos minutos contra las mejores jugadoras del baloncesto estatal, clasificar el equipo para la fase final de la Copa en Zaragoza, jugar «el increíble» partido contra Montenegro con la selección catalana absoluta en Girona ... Un momento dulce que, con la temporada ya terminada, se acaba esfumando por culpa de una rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla. Antes del verano pasó por el quirófano, en los próximos meses volverá a hacerlo y un diagnóstico claro: no podrá jugar ni un solo partido en toda la segunda temporada de su San Adrián en Liga Femenina-1.

«Desde el primer día dije al club que quería seguir ligada al primer equipo». Recibir la noticia de una lesión grave es un golpe fuerte, pero Cristina Hurtado que era la tercera vez que se lesiona de gravedad en la rodilla (la primera siendo junior en Blanes y en segunda jugando en Copa Catalunya ya con el Sant Adrià) pronto empezar a mirar hacia adelante, consciente de que con 26 años aún le queda mucho baloncesto, y que quería pasar la larga recuperación junto a sus compañeras, «y amigas» de equipo. «Había renovado y hablamos con el club que las condiciones que tenía para esta temporada me las guardarían por la siguiente y que, mientras tanto, me integre al cuerpo técnico haciendo de delegada, ayudando en la logística de los viajes, haciendo un poco de enlace entre el primer equipo ... Trabajos que, algunas, ya hacía un poco también la temporada pasada mientras jugaba ». Y así, Cristina Hurtado sienta en el banquillo en todos los partidos, en Sant Adrià y afuera, participa en el trabajo físico de los entrenamientos y, «mientras las demás hacen trabajo de pista yo estoy al lado haciendo los ejercicios de recuperación». Aparcar, o posponer, durante un año el contrato de jugadora de un equipo de Liga Femenina-1, está al alcance de jugadores que, como Cristina Hurtado, siempre han compaginado el baloncesto con el trabajo. Incluso la temporada pasada con el San Adrián en Liga Femenina-1. «Es muy complicado del baloncesto o del deporte femenino, sólo las más buenas pueden llegar a vivir realmente bien y como yo siempre he sabido que no lo conseguiría porque soy consciente de mis posibilidades, siempre he preferido estar en un lugar como Santi Adrià donde estoy a gusto y me siento importante », explica Hurtado que la temporada pasada trabajaba a jornada completa" hasta las seis de la tarde y luego iba a entrenar con la suerte que, a menudo, en mi trabajo me dejaban trabajar a distancia por si teníamos partido fuera ... ». Y eso no ha cambiado con la lesión. La jugadora de Blanes trabaja en el mundo de la informática, terminó los estudios de ingeniería que la llevaron a Barcelona y de rebote al Sant Adrià, y cuando termina se centra en su recuperación y en ayudar desde fuera a sus compañeras ya la nueva entrenador, Gloria Estopa, en una temporada que el club lila todos tenemos derecho sabe que no será fácil: «Lo que hicimos la temporada pasada fue muy bonito, pero ya es historia; somos un equipo con muchas jugadoras y nuevas, y tenemos que volver a empezar y trabajar aún mucho más que el año pasado para conseguir la permanencia ».

Marc Verdaguer
diaridegirona.cat
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