Laia Palau afronta su octavo Eurobasket de forma muy especial. Lo hace como capitana de la selección, con la posibilidad de superar a Amaya Valdemoro en partidos internacionales, y en una ciudad donde ha vivido y competido los últimos años.

Es un argumento recurrente en las jugadoras de la Selección Femenina y la capitana así lo refuerza: “tenemos muchas ganas que empiece ya el Eurobasket” afirma Laia, que asegura que la “concentración ha ido bien, con varias pruebas de fuego importantes.”

“Vamos para Praga con muchas ganas y mucha humildad porque el formato del Europeo va a ser corto, con poco margen de fallo. Va a ser un EuroBasket durísimo” asegura una Palau que no duda en la premisa de la selección de acudir con humildad y respeto: “No hay otra manera de afrontar las competiciones. Todo lo que hemos hecho hasta ahora no cuenta, y cada verano hay que reescribir la historia.”

Oro en 2013, plata en 2015. Laia Palau ha saboreado el éxito en esta competición “que te otorga mucho prestigio” pero también ha estado en los momentos difíciles, como en el 2011. “En un Europeo la diferencia es que hay muchos equipos a un mismo nivel. Y los que están un peldaño más abajo te puede coger en un mal día. Preveo que no va a ver partidos decididos por grandes diferencias de puntos. Habrá marcadores ajustados y esto, mental y físicamente, carga mucho” apunta Palau. Y esa igualdad es la que va a hacer, según Laia, que sea “un campeonato durísimo física y mentalmente. La igualdad hace que un día puede caer de tu lado la victoria y otro día del otro.”

Lo que será especial para Laia Palau es la sede de este EuroBasket, la República Checa: “He pasado mis últimos años en Praga. Tengo buenos recuerdos y he conseguido muchas cosas en esta ciudad. La República Checa también es un país de gran tradición de baloncesto por lo que es un Europeo bastante apetecible. Es un escenario muy bonito y para mí un sitio especial.”

FEB
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO