U16F EuropeoEspaña finalizó cuarta del Europeo U16 femenino tras perder el partido por el bronce ante una potente selección italiana (70-54). Pese a la lógica decepción por no poder subir al pódium el trabajo realizado por nuestras jugadoras fue muy meritorio.

Tan acostumbrados estamos a explicar cómo nuestros talentos jóvenes acaban casi siempre los campeonatos internacionales subidos a alguno de los cajones del pódium que se hace extraño explicar que en esta ocasión, nuestras jóvenes representantes, se quedaron a las puertas ocupando la cuarta posición. Y lo que hoy puede sonar para ellas y sus entrenadores a decepción, tiene sin embargo un enorme mérito, porque muchas veces el éxito o fracaso, son detalles, son aspectos coyunturales y tal y como siempre insiste el Director Deportivo de la FEB Ángel Palmi, el único objetivo que se marca en cada una de las hojas de ruta de nuestras selecciones es el de competir. Y España compitió en un campeonato durísimo por la calidad e igualdad de unas selecciones que hace unos años estaban varios peldaños por debajo y hoy han aumentado su nivel.

España no pudo con Italia, selección emergente con talento suficiente como para aspirar a todo, y tampoco pudo el día anterior con una anfitriona Portugal que se plantó en la final eliminándonos no sólo a nosotros sino también a Francia. España ganó el cruce contra Rusia y con ello el derecho deportivo a la clasificación para el Mundial U17 y no subiendo al pódium dejó claro el mérito que tienen todas las medallas que suman nuestros jóvenes cada verano desde hace dos décadas. Porque esos éxitos que parecen fruto de la inercia tienen cada uno de ellos un mérito extraordinario.

Frente a Italia, un parcial de 15-4 en los últimos cinco minutos de la primera parte distanció a las transalpinas encontrándose nuestras jugadoras de nuevo ante esa necesidad de escalar una montaña empinada, de tener que ir a remolque en el marcador. Y quizás por la acumulación de cansancio nuestras jugadoras estuvieron cinco minutos sin anotar en la reanudación y aunque las italianas tampoco atinaban el luminoso señalaba un duro 41-26 en el minuto 27. Pero si algo ha caracterizado a este grupo de jugadoras dirigidas por Andreu Bou es que nunca se han rendido y apretando los dientes consiguieron reducir a siete (46-39) y aunque al final del tercer cuarto el resultado fuera adverso 68-39 la ambición por conseguir el bronce seguía intacta.

Y la remontada parecía posible con un 46-41 que sin embargo no alteró la muñeca de las italianas que dos triples consecutivos volvieron a superar esa ventaja psicológica de los 10 puntos (58-46 en 35). Quedaba un último esfuerzo tras un campeonato de esfuerzos permanentes. Un más aún, un desafío al cansancio de piernas y de cabeza y eso, junto con el acierto transalpino ya fue demasiado para nuestras jugadoras que vieron nuevamente como un marcador final excesivamente cruel no se correspondías con el esfuerzo realizado. No pudo ser aunque junto con la lógica desilusión vuelven de Portugal con las maletas repletas de experiencias que le permitirán en un futuro muy próximo subir a ese pódium soñado. Felicidades chicas por el esfuerzo, por la actitud, por la capacidad de meterse entre los cuatro mejores de un campeonato durísimo.


Ángel Palmi: Mismas sensaciones, mismo orgullo: http://www.feb.es/2015/8/23/baloncesto/mismas-sensaciones-mismo-orgullo/61047.aspx

Miguel Panadés/Área Comunicación FEB (Federación Española de Baloncesto)

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