Brooke Wyckoff: “¿Cómo no voy a sonreír?”

Mayo 20th, 2009

Brooke Wyckoff/Chicago Sky

Brooke Wyckoff/Chicago Sky

Brooke Wyckoff, una de las jugadoras más carismáticas de la Liga Femenina española, nos ha hablado acerca de su experiencia en distintos equipos españoles, de su etapa como jugadora universitaria, de su experiencia en la WNBA, y de mucho más… Hemos querido hacerle 21 preguntas a esta norteamericana, que puede presumir de que le retiraran su camiseta con el número 21 en la Florida State University.

Hola Brooke, ante todo muchas gracias por atendernos.

1. Estudiantes ascendía el año pasado a Liga Femenina y buscaba esta temporada asentarse en la categoría. Llega la última y decisiva jornada y MMT Estudiantes se juega la permanencia ante el Mann Filter Zaragoza, sabiendo que el equipo que perdiera el año que viene jugaría en LF2. ¿Cómo vivió ese trascendental partido?

Fue una experiencia fenomenal. No podría haber pedido un último partido mejor que ese, después de sufrir tanto durante la temporada y vivir un par de semanas siendo conscientes de que podríamos descender si no ganábamos. Antes del partido estábamos nerviosas, pero al mismo tiempo había una sensación de confianza en nuestro equipo y en nosotras mismas. Durante el partido fuimos creciendo poco a poco y lo pasamos súper bien. Gracias a la ayuda de la afición y al ambiente del pabellón y del equipo, logramos la victoria mas grande de la temporada.

2. Ese día, Magariños, pabellón histórico del baloncesto español, se llenaba como quizá nunca antes esta temporada. El contar con tanto apoyo de la afición ¿fue una de las claves de la victoria?

Jugar en casa, en un pabellón lleno de gente apoyando al equipo y entregada en el partido, te da una chispa y una energía especial. El partido de Zaragoza fue el mejor que jugamos en toda la temporada y estoy convencida de que la afición y el ambiente creado en Magariños fueron claves fundamentales en la victoria.

3. En 2001 fichaba por la Universidad de Oviedo y, desde entonces, hemos podido disfrutar de su baloncesto en las canchas españolas. ¿Qué tiene España para que no haya dejado la Liga Femenina desde entonces?

Brooke Wyckoff/MMT Estudiantes

Brooke Wyckoff/MMT Estudiantes

Llegué a Oviedo al final de enero de 2002 y estuve dos meses y medio ahí. Al principio me costó estar tan lejos de mi país y en un sitio extraño, pero me acuerdo que justo antes de volverme a los Estados Unidos me di cuenta de que en muy poco tiempo me Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.había enamorado de España. Me fui un poco triste y la verdad es que cada año es mas difícil dejar mi vida “española” al final de la temporada. Nunca he tenido ganas de irme a otro país a jugar.

El nivel de juego en la Liga Femenina es muy alto y yo creo que mejora cada año. Ahora, España es como un segundo hogar para mí, debido a la gente y a los amigos que he conocido durante estos años. Son las razones principales para que me encuentre tan cómoda y a gusto viviendo tan lejos de mi familia y de mi propio país. Por otro lado, la forma de vivir y la cultura española es distinta de la de EEUU y es una diferencia que cada vez aprecio más y he llegado a un punto en mi vida donde lo prefiero. Estoy enamorada de la comida y del vino español y obsesionada con dominar el idioma - mi meta es ser capaz algún día de hablar sin este pesado acento Yanqui… No sé, podría llenar hojas hablando de mi experiencia y la felicidad que disfruto viviendo y jugando en España.

4. El baloncesto le ha llevado a jugar en equipos de ciudades españolas muy diferentes: Oviedo, Santa Cruz de Tenerife, Zaragoza, Lugo, León, Las Palmas de Gran Canaria y Madrid. ¿Qué destacaría de cada una de ellas?

Oviedo: Estuve poco tiempo en Oviedo, pero fue un buen lugar para pasar mi primera temporada viviendo en otro país. No es muy grande pero tiene mucha historia y un centro muy bonito. Allí viví las experiencias iniciales de la vida española, probando la comida, intentando hablar un poquito, muy muy poquito, o saliendo hasta las seis de la mañana por primera vez en mi vida. Nunca me olvidaré de la gente de allí, que me cuidaron y me enseñaron cómo era vivir en España.

Santa Cruz de Tenerife: El año que pasé en Tenerife fue uno de los mejores de mi vida. Allí conocí a mi mejor amiga, Taru Tuukkanen, y a otro muy buenos amigos de toda la vida. La isla es impresionante, bonita y con un ambiente sofisticado y distinto.

Zaragoza: ¡Cómo me encanta Zaragoza! Es una ciudad bastante grande y tiene de todo pero en una escala mas pequeña que Madrid o Barcelona, y eso tiene su gusto. Me parece un sitio realmente español, súper bonita, con mucha historia y muy moderna a la vez.

Lugo: Lugo es muy tranquilo y antiguo. Tengo buenos recuerdos de los bonitos paisajes y de los viajes a la costa, donde hay playas y vistas del mar impresionantes. Ese año me enamoré del pulpo a la gallega y del acento gallego. Es otro sitio donde se encuentra gente muy agradable.

León: Solo estuve tres semanas en León, pero de allí me acuerdo sobre todo de la oportunidad de conocer y jugar con grandes jugadoras como Isabel Sánchez, Tracy Reid, Mar Rovira y otra vez con Taru. Fue una oportunidad inesperada y me lo pasé genial.

Las Palmas de Gran Canaria: No hay nada como despertarte cada día y poder ver el mar desde la ventana. Gran Canaria es otra isla muy bonita y el club es un clásico de la Liga Femenina. Fue una experiencia inolvidable jugar allí y vivir mis momentos mas bonitos del baloncesto en España durante el año y medio que estuve en el club.

Madrid: Madrid apenas necesita explicación. Jugar en un club histórico como Estudiantes y vivir en una ciudad tan grande, tan bonita y con tanto que ofrecer como Madrid, me siento muy afortunada. Es un sueño hecho realidad, tener esta oportunidad y, a pesar de todas las dificultades que el equipo tenía, en la cancha era lo mas bonito que podía haber imaginado.

Brooke Wyckoff/Masbasket

Brooke Wyckoff/Masbasket

5. Haber jugado en varios equipos españoles conlleva también el tener ahora como rivales a jugadoras con las que antes compartía vestuario. ¿Cómo lo vive? ¿Sigue manteniendo amistad con jugadoras de sus otros equipos?

He tenido la suerte de haber conocido a muchas jugadoras que son muy buenas compañeras de equipo y, cuando cambian de equipo y dejamos de ser compañeras, siguen siendo amigas mías. Es un lujo poder ver a muchas de ellas cuando nos enfrentamos en los partidos. Somos profesionales y durante el partido competimos a ganar a muerte, pero después dejamos el baloncesto en la cancha y es la amistad la que gana.

6. Usted ha afirmado que Taru Tuukkanen es una de sus mejores amigas. Hace unos meses, aparecía publicado en la página de lok@sxelbaloncestofemenino un vídeo en el que le decía entre risas a la finlandesa que se fuera con usted al MMT-Estudiantes la próxima temporada. Tras haber jugado juntas en Gran Canaria la pasada temporada, ¿cree que podría ser posible que volvieran a jugar las dos en un mismo equipo en un futuro?

No tengo ni idea de si Taru y yo volveremos a jugar juntas algún día. Me encantaría tener la oportunidad pero, si no, siempre tendremos los recuerdos de los años en Tenerife, León y Gran Canaria.

7. Las estadísticas de los partidos reflejan el número de puntos, de rebotes o asistencias de cada jugador. Sin embargo, no dicen nada del aspecto defensivo, en el que usted destaca por su intensidad. Como jugadora, qué es lo que prefiere, ¿meter una canasta o conseguir que el otro equipo agote los 24 segundos de posesión y tener la oportunidad de atacar de nuevo?

Un entrenador español me dijo una vez que las estadísticas son como un bikini, esconden las cosas mas importantes. Es una pena que muchas veces los jugadores sean juzgados sólo por sus estadísticas. Que alguien meta 50 puntos en un partido me parece genial, pero si el jugador al que está defendiendo mete 51, no sirve para nada. No se ven cosas así en la hoja de estadísticas. Meter una canasta es algo que, sin duda, me gusta hacer, pero el balón no entra siempre tanto como nos gustaría y hay poco que podamos hacer para controlar eso. Yo opino que siempre se puede controlar el esfuerzo de defender y si al final del partido no puedo decir que he dado 100% en defensa, no he hecho mi trabajo.

8. Si estuviera en su mano conceder cada uno de los siguientes galardones a una jugadora de Liga Femenina a quién se los daría?

Premio a la mejor jugadora: Sancho Little

Premio a la mejor jugadora joven: Alba Torrens

Premio a la mejor defensora: Silvia Domínguez

Premio al juego limpio: Shay Murphy

9. Hábleme ahora de su etapa universitaria. Si bien tengo entendido, jugó en la universidad Florida State desde 1997 hasta 2001. Allí batió récords deportivos, como los 80 tapones que puso en su temporada Freshman, y también consiguió logros académicos, consiguiendo en 2001 la Postgraduate Scholarship. ¿Cómo hizo para compaginar tan bien los estudios con el deporte a alto nivel?

La verdad es que el sistema universitario en Estados Unidos es muy bueno, por lo que es mucho mas fácil para una jugadora estudiar y jugar al mismo tiempo. Los sitios donde se entrena, se estudia y se vive están muy cerca unos de otros y hay una red de apoyo con gente que siempre está pendiente de los estudios de las jugadoras. Los estudios son la primera prioridad y si no sacas buenas notas no puedes jugar. Florida State me dio toda la oportunidad de tener éxito en mis estudios y en la cancha, y siempre intenté aprovechar el tiempo que estuve allí.

Brooke Wyckoff/WNBA

Brooke Wyckoff/WNBA

10. En Florida State usted es una leyenda. El 24 de noviembre de 2006 usted volvía a la universidad donde, en el descanso de un partido, le retiraron su número, el 21. ¿Qué sintió en ese momento?

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.Tener mi numero retirado en Florida State es un honor inexplicable y algo que nunca jamás habría esperado en la vida. La ceremonia que montaron para mí en el descanso del partido fue muy bonita y emocionante. Me sentí muy agradecida y muy feliz.

11. Que usted jugara esta temporada en el MMT Estudiantes con el 12, las dos mismas cifras de 21 en diferente orden, ¿era en honor a ese número 21 con el que consiguió tantos logros?

Desde mi primer año en la Universidad he llevado en numero 21 en las camisetas de equipos americanos, pero no soy una persona que tenga manías con los números. Como no se puede llevar el numero 21 en Liga Femenina, y también hay un jugador español que admiro mucho que lleva el numero 12, cuando tengo la oportunidad de elegir escojo el 12 para mi.

12. ¿Recomendaría a las jóvenes promesas españolas que vivieran esa experiencia americana?

En mi opinión, la experiencia de estudiar y jugar en una universidad americana es algo único y bonito. No creo que haya muchas otros sitios en el mundo que te puedan dar la oportunidad de hacer las dos cosas a la vez, a un nivel muy alto, tanto en el aula de clase como en la cancha. Como soy americana, es lo mas normal y el camino típico de una jugadora de baloncesto, pero reconozco que no lo es para todos. La oportunidad de jugar a nivel profesional con una edad joven en tu propio país es algo que también tiene mucho méritos. Lo que recomendaría a cualquier jugadora es que intenten sacar una carrera de una manera o otra.

13. Hace unas semanas, una jugadora en edad cadete hacía un mate en el Campeonato de Canarias junior de baloncesto. Hemos visto también a jugadoras hacer mates en la WNBA ¿Cuándo empezaremos a ver mates en Liga Femenina?

Cada año, el nivel del juego del baloncesto femenino va mejorando, las más jóvenes tienen una habilidad técnica y física impresionantes. Ya hay varias jugadoras en Liga Femenina que son capaces de hacer mates, aunque todavía no lo han hecho en un partido. No sé si algún día habrá tantos mates como en baloncesto masculino, pues nuestro juego es distinto. Yo opino que defendemos mejor e impedimos jugadas fáciles debajo del aro. : )

14. Ha jugado varias temporadas en la WNBA, en equipos como Orlando, Connecticut Suns o Chicago. Allí el baloncesto femenino se vive como un espectáculo, donde miles de aficionados apoyan a sus equipos en cada partido. ¿qué sensación tiene al jugar en España, donde algunos de los partidos de LF sólo van a verlos 100 ó 200 personas?

Por desgracia, estoy demasiado acostumbrada a jugar en pabellones que están prácticamente vacíos. Aunque haya más gente que viene a ver nuestro partidos en la WNBA, como jugamos en pabellones muy grandes muchas veces parecen bastante vacíos. Me da mucha esperanza jugar en sitios como Salamanca y ver el pabellón lleno y con una afición tan entregada. Espero que eso sea un ejemplo de hasta donde llegará el baloncesto femenino en todo el mundo algún día en el futuro.

15. Por cierto, se pasa los veranos jugando en la WNBA y el resto del año jugando en algún equipo español. Vamos, que no pasa ni siquiera un año en el mismo sitio. Usted, el tema de hacer el equipaje y mudarse constantemente ya lo tiene más que dominado, ¿verdad?

No!! Ojalá lo tuviera dominado. Debería estar acostumbrada, pero hacer una mudanza y despedirme de amigos y familia dos veces al año nunca es fácil para mí. De hecho, cada vez es mas difícil.

Brooke Wyckoff/WNBA

Brooke Wyckoff/WNBA

16. Si pudiera viajar ahora a algún sitio ahora mismo, ¿dónde iría?

Cuando me preguntan eso suelo contestar que me gustaría ir a la playa, pero últimamente me apetece más conocer ciudades como Praga o Estambul.

17. Háblenos un poco ahora de Brooke Wyckoff fuera de las canchas. ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

Soy una chica normal, la verdad. Quedo con amigos, leo, veo mis programas favoritos en Internet, intento hacer turismo en la ciudad donde esté… Sobre todo, intento desconectar de baloncesto.

18. ¿Le gusta más la playa, el campo o la ciudad?

Para vivir la ciudad. Para viajar y relajarme, la playa. Y el campo…no soy una chica muy del campo. : )

19. Prácticamente desde los 18 años ha estado viviendo lejos de casa, ¿qué es lo que más echa de menos?

Más que nada echo de menos a mi familia, sobre todo a mi hermana pequeña. Le saco 14 años y cuando me fui de casa ella era una niña pequeña y no he podido verle crecer y ser mayor. Juega también al baloncesto y casi nunca pillo un partido suyo, pero al menos tengo cosas como Skype, que me ayudan mantener contacto virtual con mi familia.

20. ¿Prefiere cocinar, comer en restaurantes o comprar comida preparada?

Me gusta mucho comer en restaurantes o que me cocinen. Me gustaría cocinar más y mejor, pero necesito entrenarlo mas. Me vuelvo un poco loca a veces y sobre todo odio fregar.

21. Para finalizar, usted es una persona que se caracteriza por estar siempre sonriente, dentro y fuera de las canchas. ¿Cómo hace para mantener siempre esa sonrisa?

No tengo ningún truco especial. Tengo muchísima suerte: poder jugar el deporte profesionalmente, vivir en varios sitios del mundo, conocer a tanta gente genial y tener una familia con quien siempre puedo contra. ¿Cómo no voy a sonreír?

Muchas gracias por atendernos y, ante todo, no pierda nunca esa sonrisa

Laura Rodríguez
faltaycanasta.wordpress.com

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Isa Sánchez: “Debemos ser ambiciosas”

Mayo 12th, 2009

Isabel Sánchez/FEB

Isabel Sánchez/FEB

Isa Sánchez, una de las jugadoras referentes de la selección española de los últimos años, es también licenciada en medicina. Aprovechando esta condición de médico, le hemos pedido que nos ayude a hacer una radiografía, tanto de su carrera profesional como de su experiencia en la selección española de baloncesto.

(Tras la última pregunta aparece el vídeo de la entrevista)

Empezamos el recorrido desde la cabeza y vamos a ejercitar la memoria, ¿en qué equipos has jugado y qué recuerdos tienes de cada uno de ellos?

Buff, eso sería hablar durante tres horas y no sé si la batería de la cámara va a durar tanto tiempo… Empecé jugando en Sevilla, en el Club Náutico, y de allí pasé a jugar en Primera División en Lugo, aunque justo perdimos el partido que permitía acceder a la fase de ascenso. Después de Lugo me fui al Barça, donde gané mi primera liga, y de allí me fui a Valenciennes, equipo de Francia que acababa de ser campeón de Europa, donde estuve un año.

Luego estuve en la WNBA, en el Detroit Shock, con el mítico Bill Laimbeer de entrenador. Después de estar allí me vine a España, a León, y de León a Salamanca, donde hemos quedado subcampeones de Europa este año, lo que ha supuesto uno de mis mayores éxitos. Eso a nivel de club. Con respecto a la selección, el Europeo de Italia creo que es lo mejor que me ha pasado, así como las Olimpiadas donde he estado.

Con respecto a esa temporada que estuviste en Estados Unidos, ¿cómo recuerdas esa experiencia en la WNBA, donde el baloncesto femenino se vive de una manera muy diferente a España?

Es muy diferente, no tiene nada que ver. Allí es todo a lo grande, los pabellones son gigantescos, la afición se vuelve loca, vamos con guardaespaldas a todos lados,… La verdad es que la sensación de jugar allí fue muy bonita, muy diferente. Allí es más físico, aquí es más técnico, aquí se juega más en equipo y allí hay muchas individualidades, pero aún así te enriquece como jugadora.

Bajamos ahora hasta los hombros, ¿sientes mucha presión al jugar ante un público tan exigente como el de Salamanca?

Sí, es increíble. Yo ya llevó dos años y, quieras o no, te vas acostumbrando al cariño de la gente, el saber que para lo bueno o para lo malo la gente va a estar con nosotras, que nos van a estar apoyando. Es una pasada jugar allí, y por eso acabo de renovar dos años más, porque yo creo que es lo más grande de España y de parte de Europa.

Hablando de público, ¿qué opina de la polémica surgida en la pasada edición de la Copa de la Reina?

Creo que es normal que haya rivalidad de ese tipo. Si no hubiera esa rivalidad y esa euforia, pasaría como en muchas canchas de baloncesto femenino, donde no hay público, no hay nadie. Con respecto a eso que me comentas, en vez de fijarme en la parte negativa, yo expongo la parte positiva: eso significa que la gente está comprometida con el baloncesto femenino y que vienen a ver los partidos. De todas formas, en un pabellón con 6000 personas, es normal que haya 20 energúmenos que escupan, griten o insulten. Cuando hay mucha multitud hay gente que no sabe comportarse. Pero, aún así, yo garantizo que la afición del Wurzburg, las 4000 personas que van allí, saben comportarse, lo han demostrado partido a partido. Sin embargo, eso igual no ocurre en un pabellón de 6000 personas, donde no se sabe de dónde vienen esos espectadores. De lo que estoy segura es de que, en este caso, mi afición no ha perdido el respeto. La afición del Wurzburg, la de Salamanca de verdad, no ha perdido el respeto.

Isabel Sánchez/FIBA

Isabel Sánchez/FIBA

Siguiendo el recorrido llegamos ahora hasta las manos. Dicen que tener “buena mano” es fundamental para cualquier jugadora de baloncesto. Además de ayudarte a tener buena puntería, tus manos destacan en los partidos por algo más: ¿de dónde te viene esa manía de soplarte las manos en medio de los partidos?

Es porque las manos sudan en los partidos, y esa no es sino otra manera de secártelas. En vez de utilizar la suela de las zapatillas, te soplas las manos y se secan.

Hablemos ahora del corazón, órgano fundamental para el funcionamiento del cuerpo humano. ¿No te duele que no haya ningún equipo andaluz en Liga Femenina ni en Liga Femenina 2?

Pues sí, mucho, muchísimo. Hace años, cuando estaba el Linares y viajábamos a jugar contra ellas, era una manera de acercarme un poco a mi tierra aunque, aún así, Linares queda lejos de Sevilla, y no llegaba a ser el equipo de mis raíces. A mi me encantaría que hubiera un equipo en Sevilla, jugar allí y que me viniesen a ver mi familia y mis amigos. Pero bueno, tiene que ser de Madrid para arriba. Por eso, me tuve que ir de casa tan pequeñita. Es una pena, pero es lo que hay.

Un leve cosquilleo en la barriga puede aparecer en situaciones de nervios o mientras se espera algo que se desea. Después de haber sido 76 veces internacional, ¿sigues sintiendo cosquillas en la barriga cuando te llama Evaristo para formar parte de la selección?

Sí, claro. Una llamada de la selección es siempre algo especial, y da igual que lleve 76 o 180. Una llamada de la selección siempre es una recompensa a todo tu trabajo, a tu trayectoria deportiva, desde que empezaste hasta hoy en día. Este año ha sido muy bueno a nivel individual, a nivel de club hemos quedado subcampeonas de España y de Europa, y yo creo que eso también lo ha recompensado Evaristo con su llamada.

¿Cómo ves el ambiente de la selección? ¿Qué objetivos os habéis marcado?

El ambiente es fabuloso. Ya llevamos el mismo grupo de gente dos años y, quieras o no, ya somos como hermanas. Después de tantas horas, tantas comidas, tantas cenas,… ya sabes cómo tratar a la gente, y realmente no hay problemas.

A nivel de aspiraciones, yo creo que debemos ser ambiciosas. En los dos últimos europeos nos llevamos la medalla de bronce y la de plata respectivamente. Ya no nos podemos conformar con un quinto o un cuarto puesto. Hay que ser ambiciosas e ir a por las medallas.

Isabel Sánchez/Getty Images

Isabel Sánchez/Getty Images

Las piernas pueden fallar cuando se está en una situación de tensión o se tienen nervios acumulados en el cuerpo. Ante un acontecimiento como la final de la Euroliga, ¿siente uno que le tiemblan las piernas? ¿Cómo lo viviste?

Me sorprendí de la tranquilidad que tenía. Al pensar en jugar la Final Four de una Copa de Europa pensaba: madre mía, que a lo mejor salía un poco asustada, pero, qué va, yo me encontré súper a gusto en la cancha, sin nervios. Además, es cierto que jugábamos en casa, por tanto con presión añadida y con un público impresionante. Pero es cierto que fue algo para divertirse, era un premio. Nadie esperaba que llegásemos allí, así que daba igual el resultado. Estar allí era ya un premio y una alegría, para el público y para toda la ciudad.

Terminamos el recorrido en los pies, uno de los grandes damnificados de la vida del jugador del baloncesto. Cuando decidas colgar las zapatillas, que esperemos sea dentro de muchos años, ¿te convertirás en una médico de altura?

Sí, eso espero. En cuanto acabe, haré el MIR y una especialidad. Me gustan muchas, así que no va a haber problema, cualquiera me va a valer. Si puedo elegir, haré pediatría, como mi padre, pero si no, cualquiera me va bien. Ojalá sea igual de buena como médico que como jugadora.

¿Cómo conseguiste compaginar estudios universitarios con deporte de alto nivel?

Mi padre es médico y siempre, desde pequeña, me inculcó que los estudios eran muy importantes. Yo creo que lo mío era vocación, pues ya de pequeñita veía a mi padre de médico y quería ser un poco como él. Eso sí, tiene que gustarte primero, pues es un sacrificio enorme tener que entrenar y estudiar a la vez. Cuando acababa la liga, aún tenía un maratón de estudio sin levantar la cabeza, y así, poco a poco, lo fui sacando.

Por último, nos han dicho que tras su etapa en Lugo sabe hablar un poco de gallego, o al menos imitar el acento ¿es cierto?

Bueeeno, un poquiño galleguiño. Eu falo galego. Ja, ja.

Muchas gracias por tu tiempo y esperamos poder seguir disfrutando de tu baloncesto durante muchos años.


María Puente y Laura Rodríguez

Faltaycanasta.wordpress.com

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Estados Unidos, cuna de campeones

Mayo 5th, 2009

Lisa Leslie/AFP

Lisa Leslie/AFP

Es raro el campeonato mundial, prácticamente de cualquier deporte, que no cuente con un americano entre los primeros clasificados. Esto también queda patente en eventos como los Juegos Olímpicos, donde la primera posición del medallero global suele ser ocupada por Estados Unidos. ¿Por qué los americanos consiguen tan buenos resultados deportivos? ¿Por qué en cualquier competición, prácticamente de cualquier índole, siempre hay un atleta, nadador o gimnasta estadounidense en el podio?

Algunos podrían argumentar que en un país como EEUU, con más de 306 millones de habitantes, malo sería que no hubiera alguno al que se le diera bien lo de dar patadas a un balón o pedalear sobre una bicicleta. Pero también es cierto que la India, con una población casi 4 veces mayor, sólo conseguía 3 medallas en las pasadas olimpiadas. ¿Por qué entonces es Estados Unidos quien gobierna en el medallero de casi cualquier tipo de competición? Veamos el caso del baloncesto americano.

Al llegar el pasado verano la cita olímpica en Pekín, pocos dudaban que las selecciones americanas masculina y femenina de baloncesto, si no conseguían la medalla de oro, al menos subirían al podio. Las predicciones se cumplieron, las chicas ganaban a la Australia de Lauren Jackson en la final y al día siguiente los chicos les imitaban y dejaban la siempre dolorosa medalla de plata, para muchos de oro blanco, al combinado español.

Llegan y triunfan. Esto es lo que suele suceder con las selecciones americanas de baloncesto. ¿Por qué ellas y no otras? Muy sencillo, porque hace ya mucho tiempo que saben que la competición, de cualquier disciplina, es una competición a largo plazo, es una competición de fondo en la que se invertirá mucho tiempo durante muchos años, pero gracias a la que se alcanzará el máximo rendimiento futuro

Candace Parker/Getty Images

Candace Parker/Getty Images

No se trata de buscar de repente a 12 chicos que sepan botar y plantarlos en un campeonato. No, y esto los americanos lo hacen mejor que nadie, se trata de incentivar en el deporte a los niños más niños, de que no haya escuela en la que no se dediquen horas y esfuerzo a inculcar la práctica deportiva a los más pequeños. Porque algunos de esos pequeños, aunque aún no lo sepan, el día de mañana serán los encargados de representar a su país en el mayor y mejor evento deportivo: los Juegos Olímpicos.

Es rara la película de corte juvenil-americana en la que alguno de los protagonistas no forme parte de un deporte colectivo de instituto o universidad. Se ve también como se exige a esos deportistas una media académica determinada para poder continuar formando parte de uno u otro equipo. Pues bien, estas películas de ficción están basadas en la realidad americana. Quien pertenece al equipo de baloncesto, o al de fútbol americano, no es sólo un deportista, sino que se le considera alguien distinguido, que representa los colores del High School o universidad que sea. Es entonces cuando casos como el de Candace Parker, a la que compatibilizar varias facetas de su vida se le da de maravilla, son posibles.

Brittney Griner/hoopgurlz.com

Brittney Griner/hoopgurlz.com

En la etapa de High School, los partidos de baloncesto ya son de altísimo nivel. Los jugadores, desde muy jóvenes, se acostumbran a partidos abarrotados de público, a ojeadores y a medios de comunicación, a mayor o menor escala. Esto, si bien puede suponer gran presión para los jugadores, también ayuda a descubrir talentos como el de Brittney Griner, a la que veíamos hace unos meses, con 1,98m a sus 15 años, intimidando sus rivales y culminando ataques machacando. A esta niña se la están rifando universidades para contar con ella en próximas campañas. En España, hace dos semanas una jugadora cadete, de nombre Astou, machacaba el aro en un campeonato regional. ¿Alguien ha visto algo al respecto en algún medio nacional?

Ya en la etapa universitaria, se consensúan los horarios de entrenamientos, de universidad y de estudio, de modo que la conciliación de la vida académica y la deportiva sea factible. Así, las jugadoras, y en muchos casos los padres, quedan satisfechas, pues no se ven obligadas a elegir entre aquello con lo que más disfrutan, el baloncesto, y aquello que garantizará su futuro, lo académico.

El baloncesto universitario americano es baloncesto a otro nivel, que quizá en España nos cueste más comprender. Prácticamente cualquier partido universitario de categoría femenina va a verlo varios miles de personas. Mientras, en España, algunos partidos de Liga Femenina cuentan en la grada con alrededor de 200 aficionados, según indica el acta… Y eso, gracias al redondeo que si no…

Si en Estados Unidos se hace así, y se ha visto que funciona, ¿por qué no probar un sistema similar en España? Aquí, al llegar a los 18 años las jugadoras de baloncesto tienen prácticamente que elegir entre jugar al baloncesto de alto nivel o comenzar sus estudios universitarios. Bien es cierto que, como en todo, hay excepciones y algunas jugadoras sí han conseguido compatibilizar ambas facetas y finalizar, aunque invirtiendo más años de los necesarios, una carrera universitaria. Es posible, claro que sí, pero infinitamente más complicado.

Laura Rodríguez
faltaycanasta.wordpress.com

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Mamás de altura

Marzo 23rd, 2009

Hace unos días el mundo del baloncesto se sorprendía al ver a una de sus estrellas posando para ESPN. Candace Parker se situaba ante las cámaras, maquillada y con vestido blanco inmaculado primero y la equipación de Los Ángeles Sparks a continuación. La noticia no iría más allá, de no ser porque la jugadora americana está embarazada de su primer hijo. Jugadora profesional y futura mamá de familia. No es la primera y seguramente tampoco sea la última.

En 2007 Lisa Leslie, primera jugadora en hacer una mate en un partido oficial de la WNBA, anunciaba que iba a tomar un año sabático para tener un hijo. Esta decisión fue aplaudida por algunos y criticada por otros, que no creían que este parón profesional convenía a la jugadora americana más laureada de todos los tiempos. Leslie cumplió con lo acordado: tuvo a su hija Lauren y regresó a las canchas de juego en 2008, año en el que se proclamaría campeona olímpica de baloncesto por cuarta vez consecutiva.

JaVale McGee, jugador de los Washington Wizards de la NBA, puede presumir de madre. Pamela McGee recorrió medio mundo con sus hijos a cuestas para poder ejercer su profesión de jugadora de baloncesto. Jugó en países como Brasil, Italia, Francia o España y exigía en sus contratos condiciones especiales para el cuidado de sus hijos. Deportista sí, pero ante todo madre.

En la Liga Femenina española tenemos a una jugadora que, a sus 43 años, se ha convertido en toda una superviviente en esta liga cargada de jugadoras internacionales a las que dobla en edad. Además de por su calidad en la pista, esta rusa destaca por tener un hijo de 19 años. La veterana jugadora afirmaba en una entrevista llevar toda la vida perdiendo ofertas y dinero por la familia. Carismática en las canchas y madre entregada fuera de ellas, así es Elena Tornikidou.

Candace Parker, a la que muchos consideran sucesora de Lisa Leslie, tendrá su primer hijo esta primavera. Quizá el caso de Parker, jugadora muy joven y con un muy prometedor futuro por delante, sirva para que algunos clubes comprendan que conciliar vida laboral y familiar es necesario para cualquier persona. Y digo persona, porque si el “embarazado” fuera un jugador NBA o ACB ni siquiera habría sido necesario plantear este tema.

Laura Rodríguez
faltaycanasta.wordpress.com

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Una historia de meigas

Octubre 12th, 2008

Les voy a contar un cuento. Los más puros lingüistas definen un cuento como “narración breve, fingida (o que parezca fingida), que trata de un solo asunto, crea un solo ambiente, tiene un número limitado de personajes e imparte una sola impresión (emoción) por medio de la elaboración artística de la fábula.” Tendremos por lo tanto, un tema que contar, unos pocos personajes, y una pequeña historia con principio, desarrollo y fin. Cuando uno crece se da cuenta de que la imaginación de los hermanos Grimm, de Hans Cristian Andersen, Perrault, etc… era infinita.

Pero una lectura diferente de los mismos hace ver que no todos los finales son felices, ni todos los personajes son agradables, ni todos son buenos. Hay personajes malignos, interpretaciones diferentes. No hay más que recordar la visión del personaje que Javier Bardem tiene del cuento de la fábula de Samaniego de “La cigarra y la hormiga” en la película “Los lunes al Sol” de Fernando León de Aranoa y que curiosamente, fue rodada en Vigo.

Todavía son recordadas las noches de fiesta de Bardem, camuflado bajo una gorra y la barba que el personaje le exigía, en la noche viguesa. Servidor sufrió un empujón del oscarizado actor en el pub Soho, pues en el arte del baile y teniendo en cuenta sus dimensiones, era bastante complicado no chocar con semejante personaje.

Sirva esto de advertencia al lector de que este cuento, igual no tiene un final feliz.

La protagonista del cuento es la una chica alta, guapa, larga melena y estilizada figura. La típica persona que va obligando a girar la mirada allí por donde pasa. Paso seguro. Ganadora. Hija de deportista, sabe que tiene un don para el deporte, en este caso para el baloncesto. Es probable que nuestra jugadora fuera la protagonista de ese momento que tantas películas americanas nos han retratado desde “Grease” hasta “No es otra estúpida película americana” pasando por el baile donde Marty McFly anticipa el rock en “Regreso al futuro”. La lógica del guión de la película dice que el rey del baile de fin de curso es el capitán del equipo de baloncesto y la reina es la jefa de las animadoras. En nuestro caso, la reina es la mejor jugadora del equipo de baloncesto del instituto, nuestra triunfadora protagonista. Tras el inquietante redoble de tambores y platillos el director dice las palabras mágicas… “y el rey y la reina del baile son… “

El instituto se le queda pequeño y llegada la edad convenida, decide dar el paso a la Universidad. Allí, siendo la más conocida de su equipo bate diferentes plusmarcas que le hacen ser reconocida por toda la parroquia local. Cuatro años de éxitos y una trayectoria impecable donde todo es alegría y concordia en la vida de nuestra jugadora. Vamos a ir dando más datos. Nuestra protagonista es natural de Little Rock, que es la capital del estado de Arkansas, en el corazón de América. En términos coloquiales, de la América profunda, zona de granjas, minas y algodón. Nuestra protagonista es Adrianne Davie, jugadora que defendió los colores del Celta en la temporada 2007-08.

Terminado el ciclo universitario decide probar en los training camps de las franquicias de la WNBA. Tras probar con Connecticut Sun, llega el Draft de 2.007 y no resulta drafteada, teniendo que ganarse el pan fuera de su hábitat natural. Por obra y gracia de los agentes de jugadoras llega a la ciudad de Vigo. Una novata en el fondo. Temporalmente nos colocamos en Septiembre de 2.007 y geográficamente la acción pasa a Vigo, a unos 9.000 kilómetros de distancia de Arkansas.

Si leemos lo que dice Miguel Méndez acerca de Iva Sliskovic y su experiencia en la NCAA “ha estado 4 años en una universidad de Estados Unidos con lo que supone de retraso en la alta competición” se puede entender que fácil no lo iba a tener. Pero la confianza de que iba a progresar sí la tenía.

Pero no contábamos en este cuento que iba a parecer una bruja. Estando en la tierra de las meigas, aunque “eu non creo nas meigas, pero habelas hainas *, nadie le informó a la buena de Adrianne que igual se encontraba con las citadas hades en cualquier lugar de nuestra geografía, o con la Santa Compaña al completo en una encrucijada de caminos.

Teniendo en cuenta que la mascota del club es una bruja, estaba bastante claro que el final de este cuento debería tener una. Antes de continuar pido disculpas a Laura Nicholls por caracterizarla en tal figura, pues las referencias que manejo me hablan de que es una chica magnífica y para nada catalogable con dicha figura literaria. Pero es que la realidad para Adrianne Davie fue que Nicholls, en su temporada de debut en Liga Femenina, ejerció de dicha figura para la protagonista de este cuento. Literalmente se la comió en la pista y los entrenos. Las pesadillas de esta jugadora debieron ser continuas y tras nueve partidos dijo basta, y emprendió viaje de retorno a su Arkansas natal antes de llegar al parón navideño.

Algunos rumores apuntan a que no se adaptó al cambio de vida. Otros apuntan a que echaba de menos a su novio. Pero yo conozco la verdad: por las noches, en sus sueños, se le aparecía la figura de Nicholls, cogiéndole todos los rebotes, metiéndole tapones y viendo su figura sentada y aburrida en el fondo del banquillo vigués.

No dejaría de ser esta una historia más de jugadora americana inadaptada sino citamos un dato importantísimo para entender el conjunto de la historia. A día de hoy, Adrianne Davie con sus 23 años recién cumplidos, es una ex jugadora de baloncesto.

Empieza una nueva carrera como miembro del staff técnico de la Universidad de Arkansas State, pero ha abandonado cualquier intento de carrera como profesional del baloncesto.

Me parece bastante triste por una parte el hecho en sí, que una chica abandone la práctica de nuestro querido deporte tan joven, derrotada por las circunstancias y me produce bastante pesar. Pero también me hace ver que en ocasiones, valoramos más lo de fuera en lugar de lo que tenemos en casa, que no siempre lo que viene de fuera con más brillo, más glamour, es lo mejor. Que hay que confiar en nuestra gente, nuestras jugadoras.

Por último, quiero hacer público mi agradecimiento a Vito por facilitarme la información sobre la situación actual de Adrianne Davie y por reengancharme a este deporte que tantos minutos de mi vida había consumido cuando era más joven, y que tenía medio abandonado por circunstancias diversas. Es un ejemplo de que también lo que tenemos en casa, en As Travesas, es mejor que irse a Madrid a ver jugar a Gasol y compañía, es un ejemplo que yo también me aplico como enseñanza la moraleja de este cuento….

Nano

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