Conocida por su trabajo de formación durante dos décadas con el CB AROS, Moses lleva dos temporadas en Alemania, antes en el USC Eisvögel Freiburg y ahora como ayudante de la selección Sub18. Hablamos con ella y damos un repaso a toda su carrera.

 

 

Hola, me llamo Isabel Fernández, Moses, y el baloncesto no es mi vida. Vaya carta de presentación, ¿no?
Lo dije en una ocasión en un Clínic y desde entonces cada charla que doy la empiezo de la misma manera. El baloncesto es mi pasión, mi trabajo, lo que me gusta hacer, pero no es mi vida. Afortunadamente o no, mi vida son muchas cosas más.
Imagino las caras de la gente al escucharte decir eso…
Al final siempre intento decirles lo mismo. Intentad que vuestra vida esté llena de muchas cosas pero no sólo de baloncesto. Lo mejor de ganar o perder es tener alguien a quien contárselo o alguien con quien compartirlo.
En Aros teníamos mil cosas malas pero teníamos una cosa muy buena. En Aros lo celebrábamos todo, lo bueno y lo malo. Hemos tenido muchas cosas muy duras pero lo hemos ido pasando celebrándolo, estando juntos. A ver, las cosas malas no eran celebraciones, pero entiéndeme, lo “celebrábamos” estando juntos.
Voy a intentar que la charla, porque cuando entrevisto a gente a la que conozco y aprecio son más charlas que entrevistas… bueno, voy a intentar que siga un orden cronológico, ¿te parece? Vamos a ver si lo consigo…

He estado curioseando por internet y he encontrado que en tu comunión medías entre 1,70 y 1,75… ¿tienes alguna foto de grupo donde podamos verte comparada con tus compañeros?
Medía 1.75m, un poco menos de lo que mido ahora. Lo que ocurre es que la comunión la hice sólo con mi primo Jose, así que las fotos que tengo son sólo con él. No era tan grande como lo soy ahora, pero para la edad sí que era grande. Llevaba además el pelo hasta la cintura que le prometí a mi madre llevarlo así de largo hasta la comunión

Entonces esa foto sólo la han visto los más allegados. Y yo que quería que nos dejases una copia para adjuntar a la entrevista…
Los más allegados sólo han visto la del recordatorio que estoy con la típica postura de niña buena. Tendría que buscarte la foto… Pero imagínate en mini era muy grande y además muy friky. Había colegios con las canastas de suelo (no de techo) y me colgaba. A ver, colgarme me colgaba bien aunque luego con el balón iba más justa. Mis entrenadores me decían que tenía que meter las canastas pero yo fallaba lo que no está escrito por querer colgarme.

Es probable que muchas de las jugadoras a las que hayas entrenado en la última década no sepan quién era MOSES MALONE, de quién te viene el sobrenombre de Moses, pero… (hoy va de fotos) ¿Tienes alguna foto donde te podamos ver de jugona con gafas?
Esas fotos no las han visto ni los más allegados, jajaja Videos tengo y fotos tendría que buscarlas pero seguro que tengo. Aquí en Alemania cuando me preguntan que porqué “Moses” y se lo explico, Moses Malone les suena a chino, claro. Al entrenador que está en la selección, Mario Zurkowski, que es de 1988 tampoco le suena Moses Malone. Las gafas aún las tengo en casa de mi madre, voy a ver qué puedo hacer por conseguirte una foto.

Has jugado en Burgos, Salamanca, León, Plasencia… ¿fue jugando en Salamanca donde conociste o coincidiste con Amaya? Siempre he tenido curiosidad por saber dónde y cómo os conocisteis Amaya, Elisa y tú que sois grandes amigas
Cuando jugué en Burgos conmigo jugaba Esmeralda Galán (*) que había jugado con Amaya en Salamanca. Esmeralda me dijo que se iba a pasar un fin de semana en casa de Amaya en Madrid, que si me iba. Me daba un poco de pereza pero allí que fui y fue como nos conocimos. Una semana después Elisa se marchaba a estudiar a EE.UU a la Universidad George Washington. Mientras estuvo allí mantuvimos la amistad via mail porque claro, no había otra manera. Cuando Elisa volvió a España jugaron las dos en Salamanca y como yo tenía los partidos de Aros los domingos podía ir los sábados a Salamanca a verlas jugar. Se han convertido en mis hermanas.

Cuando yo entré en el colegio a hacer 1º de EGB sólo éramos 6 chicas en una clase de 40. En 1998 cuando hiciste el curso de entrenadora sólo érais 7, Anna Junyer, tú, ¿recuerdas a las otras 4? ¿Alguna se dedica al baloncesto además de Junyer?
Ha llovido mucho desde entonces… Lo que sí puedo decirte es que aunque en Wikipedia pone que lo hice en Bilbao en 1998 pero fue en la temporada 98/99 y lo hice en La Almunia de Doña Godina, en Zaragoza. También recuerdo perfectamente que yo estuve en la única habitación mista de todos los asistentes. Diego Tobalina y yo fuimos compañeros de habitación.

Y en el Curso de Entrenador Superior se aprenden cosas ¿o es un mero trámite para poder tener el papel que te acredita como entrenador?
Aprender siempre aprendes. Un entrenador que realmente quiera aprender tiene que ser una esponja. Tienes que coger todos los ingredientes y ver cuáles metes en la batidora para hacer tu cóctel porque igual hay ingredientes que no te gustan. Recuerdo que trabajamos mucho y recuerdo también las charlas que teníamos por las noches con Brizuela que era el tutor de mi grupo.
Otro gran momento de ser esponja fue en Collel, estábamos con la U12 y la U13 con 50 niñas y un montón de técnicos de toda España y aquello era como un Gran Hermano, 15 días sin teléfono ni televisión donde no puedes hacer otra cosa que aprender. Aún conservo mucha gente de aquél entonces. Hoy día la gente va a los Campus y escuchas que dicen “eso ya lo sabía”, lo que tienen que hacer es profundizar más y saber con qué cosas quedarse y con cuáles no. Es algo típico de España lo de ir a los sitios esperando a ver qué dicen mal en lugar de ir con ganas de aprender

Llegas a León y al Aros, pero no te quiero preguntar primero por eso, quiero preguntarte por tu experiencia en la cárcel en la temporada 2010/2011. ¿Cómo surgió? ¿Por qué no continuaste haciéndolo?
El entones delegado provincial me lo propuso y me pareció una idea muy interesante. Fuimos a hablar con el director de la cárcel y a él no le pareció buena idea porque yo era mujer. Le dije al responsable de deportes de la cárcel de Mansilla que tenía que verme y que después tomase una decisión. Nos vimos y llevé al equipo. Estuve con ellos una sola temporada porque después no pudimos encajar los horarios.
La cárcel de Mansilla se diferencia de otras porque tiene módulos de respeto y eso significa que son ellos mismos quienes se gestionan con positivos y negativos que repercuten en todos, es decir que un negativo mío le repercute el resto. De ese modo sólo podían jugar en el equipo aquellas personas que estaban en ese módulo y cerca de terminar sus condenas. Era un equipo muy internacional de Cuba, Mali, Lituania, Estados Unidos, Senegal, España…
Jugábamos en la Segunda Provincial y todos nuestros partidos los jugábamos en casa. Evidentemente no podíamos jugar fuera. Luché por conseguir al menos un partido fuera pero no terminó de realizarse. Al menos en Diciembre sí que conseguí jugar con Aros allí y jugadoras como Sheila Mangada, Marta Ginés y Laura Fernández vivieron conmigo esa experiencia. Me costó muchísimo poder hacerlo porque además en Aros siempre teníamos jugadoras menores de edad y no fue fácil pero lo conseguimos.
La cárcel me enseñó que la vida somos nosotros y nuestras circunstancias Virginia. Y nuestras circunstancias han sido buenas pero las de otras personas no tanto. Hay personas que han cometido un error y lo están pagando. Eso no quiere decir que los demás no cometamos errores, quizá no sean tan graves como los suyos pero también cometemos errores.
En cuanto pasé el último torno, entré en el Pabellón y me vieron empezaron a hablar, así que ahí les dije: ”Si vosotros lo que veis es una mujer, tenemos un problema. Si habéis visto a vuestra entrenadora, adelante”
Recuerdo que también les pregunté “¿Qué queréis que juguemos todos o que ganemos?” y me dijeron que querían ganar así que les dije “Entonces no podemos jugar todos” así que decidieron que querían jugar todos.
Todos los funcionarios te dicen que no tienes que implicarte emocionalmente con ellos, que no te acerques porque están en la cárcel por algo y es verdad, si están ahí es por una sentencia judicial pero también te digo que es complicado después de una temporada con ellos no implicarte emocionalmente.
Fue una de las mejores experiencias de mi vida y además te das cuenta de que el baloncesto sirve para muchas cosas y no sólo para ganar o perder. La temporada siguiente ellos empezaron más tarde que yo la temporada y no pudimos cuadrar horarios. Ahora mismo sé que la Fundación Real Madrid tiene un plan de entrenamientos allí pero ya no sé si siguen o no jugando.

Y ahora sí, hablando del AROS ya sabemos lo que haces con el club… formar jugadoras y asistir a varias Fases de Ascenso aunque quizá sólo con claras opciones de ascenso en la que sois las anfitrionas. ¿Ese fue el punto de inflexión que te hizo pensar por primera vez en dejar el club o ya lo habías pensado antes?
Personalmente creo que el año que más opciones teníamos de ascender fue el año de Lugo en la temporada 14/15, pero Aulani Sinclair se lesionó en el penúltimo partido de la temporada y ya no pudimos hacer nada. La temporada 2016/2017 fue una liga regular irreal porque ganamos 18 partidos consecutivos. Aquél equipo creía en sus posibilidades por encima de mí y por encima de todo. Recuerdo como el primer partido de Liga jugábamos contra Ibaizabal. Llegamos a Galdácano sólo 45 minutos antes de que comenzase el partido al llegar las vimos ya calentando, un equipo enorme, con su equipación verde que las hacía aún más grande y recuerdo como Hanna Ballhaus me dice “¿Y este equipo? Estas nos ganan de 20” En esto que entro al vestuario porque las jugadoras no salían y me encuentro a las junior haciéndose un selfie con la equipación nueva a falta de 30 minutos para empezar el partido. ¿Y ahí que haces? ¿qué les dices? A falta de 3:40 íbamos perdiendo de 7 y al final ganamos de 5. Fue así toda la temporada. Empezamos a creer y a creer y en los partidos igualados jugábamos bien y conseguimos las 18 victorias consecutivas.

Perdona que te interrumpa Moses. Imagino que desde ese partido frente a Ibaizábal después de cada victoria las pedías que se hiciesen otro selfie o ¿no?
Mira… aquél fue un buen grupo, trabajaban muy bien y curraron mucho pero no estaban maduras aún. Llegamos a la Fase de Ascenso, la organizamos nosotros como club y ya sabes cómo era Aros, éramos un puñado de gente. Recuerdo que en los días grandes de Semana Santa, desde el jueves hasta el lunes hablé personalmente, y recalco lo de personalmente, con 32 empresas. Fue una locura pero fue bonito hacerla. EL primer día frente a Les Corts no lo hicimos mal pero bueno, el segundo día te toca frente a un Alcobendas con Aitana Cuevas, Paula Palomares que te hace un 15 de 29 en triples y ¿qué haces?
Aún así la primera vez que se me pasa por la cabeza dar un paso a un lado fue en Tenerife. Antes de ir tenía buen feeling de jugar el último día, ya no de ascender, pero al menos sí de jugar el último partido. El primer día vi cosas que no me cuadraron mucho. La noche antes del partido frente a Almería del segundo día dormí muy mal y por la mañana fui a hablar con mi madre y le dije “Mamá, si las cosas hoy no salen bien me voy a Alemania” Mis hermanos me dijeron que tenía que haberme ido antes. Ese día frente a Almería jugamos muy, muy mal.
En Tenerife me vino la idea de no saber qué más podía hacer con el Aros, así que al volver de allí con los primeros que hablé fue con Hijolusa, que además de mis patrocinadores son mis amigos y ellos me dijeron que adelante.

Qué bien que desde Hijolusa te animasen a cambiar porque ellos tampoco llevaban tanto tiempo con Aros
Fueron tres temporadas. Pero para Aros, Patatas Hijolusa fue como el desfibrilador que nos devolvió a la vida y a mí a nivel personal también me han ayudado mucho, básicamente porque son muy buena gente.

¿Cómo está ahora Aros?
Yo me comprometí con Hijolusa a seguir con el club en LF2 y así lo hice, esta temporada ha estado todo pendiente del Covid y ha sido más complicado. Han seguido jugando esta temporada bajo el CIF de Aros pero ya está, Aros ya no tiene actividad y el nuevo club es Lioness.

Siempre te ha caracterizado el formar no sólo jugadoras sino personas, es decir en entrenar desde la base. Después de más de 20 años haciéndolo, ¿crees que te has equivocado? ¿Te arrepientes?
Déjame que te explique... ¿crees que si te hubieses centrado en otra cosa que no fuese en formar jugadoras desde la base ahora mismo estarías en un banquillo de Liga Femenina?
Bufff, a ver… tengo que decir que no me arrepiento de nada aunque me he equivocado en muchas cosas. Creo que si antes hubiese sido la entrenadora que soy ahora hubiese sacado muchas más jugadoras. Pero la verdad es que no sé si hubiese dejado antes Aros y la gente no viese mi nombre siempre ligado al club hubiese tenido otras ofertas. En cualquier caso es algo que tampoco he pensado. Lo que sí es cierto, y es algo que he dicho ya muchas veces, es que he hecho lo que he querido, como he querido y cuando he querido. He sido como Julio Iglesias: “a mi manera”
¿Que he alargado lo de Aros? Puede que sí. La lucha con las instituciones… el tener que poner dinero personal… familiar… todo eso te hace pensar “¿qué necesidad había?”

Dejas el Aros y te marchas a Alemania. De momento llevas allí dos años siendo la entrenadora principal este año. Si no me equivoco esta temporada habéis terminado séptimas con un balance de 10 victorias y 12 derrotas, ¿contenta con el resultado?
A nivel deportivo hemos terminado muy por encima de las expectativas. Teníamos de largo el peor roster, de largo el más joven, el más débil en cuanto a jugadoras alemanas y con el presupuesto más bajo. Hasta Navidad lo hicimos muy bien pero luego llegaron las restricciones por Covid que aunque en Alemania han sido diferentes nos lastraron un poco. En cualquier caso el objetivo del club era la permanencia y al final terminamos metiéndonos en play-off.  ¿sabes qué tengo que aprender ahora?

Dime
Ahora tengo que aprender a ser entrenadora profesional, ya no puedo ser Julio Iglesias. Ahora tengo un jefe y tengo que aprender a llegar hasta donde quiere el club. ¿El ir más allá de los objetivos de un club no es bueno”, pues quizá no, y tengo que aprender a ver esas cosas. Mi mayor característica en España ha sido mi debilidad aquí. El querer siempre más, más y más. Yo quería jugar el play-off y al club le bastaba con la permanencia. No estoy aprendiendo a ser un entrenador profesional, pero sí un entrenador en el mundo profesional.

¿Por qué en la foto de equipo estás detrás de todas y casi no se te ve, si en las fotos no se sabe si sabes alemán o no?
Eso de que el entrenador principal vaya en el medio del equipo y los entrenadores ayudantes a los lados es algo que nunca me ha gustado y te reto a que encuentres una foto de Aros en la que yo salga en el centro del equipo, no la hay. De todas formas en esa foto que dices igual es porque no me quedaba del todo bien el polo.

En las temporadas 2012/2013 y 2013/2014, apareces en la base de datos de la FEB como jugadora de Aros de León. Begoña Snatana también ha tenido ficha de jugadora del Spar Gran Canaria durante muchos años. ¿En Alemania también pasan estas cosas de que os tenéis que poner ficha de jugadoras para poder cerrar los equipos? o allí son legales en todo.
Aquí (en Alemania) no hace falta hacer trampas porque no existe esa norma de tener que tener ocho jugadoras senior en el primer equipo. Es raro que sólo salga en dos temporadas porque creo que me he puesto más veces.

El pasado 29 de abril el USC EISVÖGEL FREIBURG anuncia a su nuevo cuerpo técnico y en él ya no estáis Hanna Ballhaus y tú ¿Hablasteis de renovar? Cuéntanos cómo fueron esas, según Google Translate “largas discusiones de mutuo respeto con los martines pescadores”
Nosotras teníamos el contrato para renovar encima de la mesa. El sitio es fantástico, Friburgo es una ciudad estupenda, el general manager Harold Johnson es una persona extraordinaria, pero pensamos que en este club íbamos a crecer poco. He dicho que no ha varios trabajos porque estoy buscando más un proyecto.

¿Y no te importa si al final ese proyecto no te llega para la próxima temporada y tienes que pasar un año en blanco?
Eso no lo sé. Ahora mismo lo que sí sé es que me vuelvo a Vitoria y allí esperaré. Lo que no sé es cuánto tiempo voy a poder esperar. Igual en Navidad veo que no puedo estar más tiempo sin entrenar y cojo algo aunque no sea el proyecto que busco. He rechazado varias ofertas, alguna muy buena económicamente, otras muy exóticas en cuanto al baloncesto que quizá más adelante digo que sí, pero de momento estoy esperando un proyecto deportivo que me mueva.

En Alemania se come mucha patata pero imagino que aún no habrás encontrado unas tan ricas como patatas Hijolusa, ¿verdad?
Ninguna, nada. Nada parecido. No hay kartofell como Hijolusa. Es lo que les falta ahora a los alemanes, descubrir Patatas Hijolusa.
Escucha, una cosa. Es que ahora Hijolusa tiene las BabyPat que se hacen en el microondas que son al romero y tomate, a las finas hierbas, al ajillo y al mojo picón y eso ya es otro nivel.

Dices que te gusta hacer trampas en el planteamiento del juego, ¿ese tipo de trampas las han entendido tus jugadoras alemanas?
No, no han sabido entenderme, jajaja. En el baloncesto de las cosas que más adrenalina me produce es la preparación del partido y he tenido dificultades para enseñárselo porque la jugadora alemana es como un robot. Me ha costado mucho enseñar pasión y lo he conseguido en muy poquitas dosis. Me ha costado mucho que llevasen esa pasión dentro de la pista y es de las cosas que he aprendido como entrenadora porque me ha costado mucho adaptarme a sus características. Eso les ha costado pero si les dices que 10 flexiones te hacen las 10 sin rechistar. Para ellas no existen las trampas.

Querías haberte llevado una base española y al final no fue posible. No sé si tenías algún nombre en concreto o era más un deseo que otra cosa.
Sí se vino Paloma González pero al mes se volvió a España por toda la problemática Covid. Creo que Paloma hubiese tenido mucho éxito en la Bundesliga. Si me preguntas a qué jugadora me llevaría siempre te diría que a Marta Canella, una 1, 2, 3, 4 y 5 y también a Lucía Alonso, pero no pudo ser. Éstas dentro de las jugadoras que aún juegan porque sino también me llevaría a Lucia Pablos que es lo mejor que he hecho en mi vida.
Siempre has dicho que en los 20 años de Aros tú eras tu propia jefa. ¿Cómo te ha sentado ser empleada y no jefa?
He tenido mucha suerte porque con Harald Janson no he tenido ningún problema. Ha confiado mucho en mí y ha intentado entenderme como española. Me lo ha hecho todo muy fácil

¿Te has quedado sin voz tras los partidos?
Qué va! No, no. Si acaso en algún entreno pero no en los partidos. No es lo mismo la fluidez de palabra en español que en inglés, ni la manera de hablar, la contundencia del vocabulario por decirlo de alguna manera.

Has cambiado la frase que decías en 2013 de "Algunas mujeres tiene hijos, yo tengo un club" por "Algunas mujeres tienen hijos, yo tengo un perro" ¿Para cuándo "Algunas mujeres tienen hijos, yo un banquillo en Liga Femenina?"
No lo sé. Seguiré teniendo mi perro pero un banquillo en LF será cuando alguien quiera. Yo creo mucho en el karma y creo que todos tenemos un camino marcado, así que el banquillo en LF llegará si tiene que llegar. l camino ya está marcado.

Creo que todo el mundo del baloncesto femenino en España sabe perfectamente no sólo quién es Moses sino quien es Moses para las jugadoras de formación, ¿por qué la FEB sólo lo ha sabido en 2016 y 2017 y como entrenadora ayudante y no como seleccionadora?
Y 2018, creo. Estuve mucho tiempo con Josep Alemany en el programa de formación que ahora lleva Elena Lahoz. Pero he estado más veces con la selección, te cuento: en 2010 estuve en el Mundial Sub 17 con Mario López y Víctor Lapeña. En 2016 estuve con Miguel Ángel Ortega y Nacho García que fuimos plata, y en 2017 con Made Urieta y con Lino López.

Y siempre como técnico ayudante ¿por qué no Moses como seleccionadora?
No lo sé pero somos muchas las Moses que podríamos llevar una selección en España, no soy la única. Esas son decisiones de la Dirección Técnica y como nos va bien no hay por qué cuestionarlo, ni preguntarlo.

¿Le has dicho alguna vez que no a la FEB?
No. Creo que siempre he estado disponible para lo que me han pedido hacer y lo he hecho como me gusta hacer las cosas, lo mejor que he podido y lo más profesional que he sabido.

Hace poco en una charla con la Asociación de Entrenadores de Madrid dijiste que en España la Federación puede llamar a sus ligas como quiera pero que la única liga profesional es la ACB, ¿por comentarios como ese crees que no eres seleccionadora?
No, no lo creo. En España tenemos mucha suerte y te voy a decir por qué. Este verano para la licencia del primer nivel de entrenadores se han apuntado 209 personas, aquí en Alemania he visto una foto el otro día en la que la licencia A la han hecho 10 personas. No creo que el comentario que dices, que es cierto que lo he hecho yo, me vaya a perjudicar. No pienso en que mis comentarios puedan beneficiarme o perjudicarme.

Recuerdo los años del Wuppertal en la Euroliga de jugadoras como Heike Roth o Marlies Askamp en equipos españoles y en la selección, eran un grupo potente pero en los últimos años Alemania está desaparecida en categoría absoluta. Tú ahora estás de ayudante de la selección sub18 en Alemania. ¿Cómo está el futuro del baloncesto alemán?
Es cierto que la selección senior se quedó fuera del Eurobasket de este verano pero las selecciones de formación tienen mucho talento. La temporada pasada ha habido dos jugadoras alemanas que han hecho primera ronda del Draft de la WNBA que son Luisa Geiselsöder y Leonie Fiebich. Son buenas en la parte física y tienen mucha capacidad de mejora, lo que ocurre es que el número de jugadoras es muy bajo en comparación con España y la calidad de los entrenadores aquí no es tan buena como en España. Pero estoy segura de que en el futuro Alemania volverá a dar que hablar. La generación que nos ganó el oro en 2019 cuando llegue a senior creo que va a estar arriba.

Te defines como enamorada del baloncesto universitario estadounidense. Igual que becan a las jugadoras para jugar y estudiar en sus universidades ¿Existe beca para entrenadores? ¿Te verías entrenando allí?
Pues mira es algo que he pensado y que he valorado. Es más, creo que al haber muchas universidades creo que no sería complicado conseguirlo, además el trabajo del entrenador ayudante allí es un trabajo de calidad y cantidad pero creo que no estoy en ese momento. Me gusta mucho todo lo que rodea al juego, me gusta digamos la parafernalia que rodea el baloncesto universitario pero soy de las que piensa que una jugadora con proyección debería quedarse en España porque iba a mejorar más, pero entiendo que se quieran ir por la facilidad de venir con una carrera y un idioma. Aquí también se puede estudiar y jugar al mismo tiempo, y si no que se lo digan a jugadoras como Marta Pérez que es médico residente.

Dices de ti misma que sabes perder muy bien, ¿eso es porque has perdido más veces de las que has ganado?
No. En Aros hemos ganados más partidos de los que hemos perdido pero tengo buen perder.

La semana pasada hubo unas graves inundaciones en Alemania. Hablé contigo y con Betty Cebrián (que también vive en Alemania) pero mejor cuéntalo tú
Sí, las lluvias fueron al oeste del país. Justo estábamos disfrutando de varios días libres con la selección y afortunadamente nos pilló lejos de la zona afectada. Como te dije antes

¿Ahora mismo en qué parte del mundo te encuentras?
Ahora mismo estoy en Riga, llevo 6 semanas concentrada con la selección U18 y en tres días comenzamos la Challenger de la categoría. Estamos encuadraras en el grupo A junto con las selecciones de Rusia, Letonia, Portugal, Croacia y Rumanía. Y después de este Challenger voy a hacer un curso de especialización FIBA

Nada más Moses. Ojalá te llegue la oferta que te revuelva por dentro y sepas que a esa sólo puedes decirle que sí. Mientras tanto seguiremos esperando deseándote lo mejor.

 

Virginia Algora
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO