Derrota en la segunda jornada de la EuroCup y la primera en Maloste. Y se cedió porque La Roche Vendée impuso un nivel físico tan alto, especialmente en el primer período, que lo condicionó todo.

Eso sí, el Lointek Gernika Bizkaia fue fiel a su espíritu de lucha, combinó momentos de gran brillantez, recortó 10 puntos en 10 minutos e hizo soñar a la afición. Pero el desgaste pasó factura y faltó un poco más de frescura para ejecutar la remontada.

EL FÍSICO MANDA (20-32)

Tras el salto inicial, inmediata exhibición de físico de Roche Vendée y en consecuencia 2-7 en el marcador. Se sufría en defensa y en ataque se elaboraba bien pero había que trabajárselo mucho para sumar. Con el 4-9 a los 3 minutos de juego Mario López paró el partido. Buenísimo el juego entre pívots de Moore, Ginzo y compañía. Pero en el otro aro Bankole y Koné eran las dueñas de la pintura.

Se movían fichas, el técnico gernikarra apostó por disponer dos bases en pista: Silva y Ariztimuño y contrarrestar así a la dupla formada por Suárez y Franchelin. Pero ésta no sería la tecla que iba a resolver los problemas gernikarras. Con 8-20 en el luminoso López agotaba tiempos muertos en esta primera mitad. El nivel de acierto exterior de las galas apabullaba y la dinámica no cambiaba (10-24, min.8). Los triples de Brcaninovic y Buch eran una nueva forma de buscar el camino del aro. Bjorklund que regresaba 3 partidos después se sumaba a esa fiesta. La mejoría, importante, pero insuficiente.

SIN PERDÓN (33-54)

Roche Vendée jugaba al límite de la legalidad, incluso la traspasaba en muchas ocasiones, pero no era castigado por ello. La utilización de las manos y el cuerpo provocaba errores en el equipo bizkaino. Además, en el uno contra uno era difícil aguantar en casi cualquier emparejamiento. El rodillo francés nos pasaba por encima y los pequeños desajustes eran castigados sin perdón. No había clemencia (20-40).

Pero el Lointek Gernika no se quedaría lamiéndose las heridas. Eso no está en el ADN gernikarra. Lo que sí está es subir líneas, apretar los dientes, contar con una Arrojo que se echa el equipo a la espalda, la magia de Buch y Maloste, entre otros… y de ahí al 31-40 (min. 16). Faltó continuidad y Roche Vendée lo castigó. Atención a los 17 puntos en contraataque de las galas y a su 66% de efectividad en tiros de campo al descanso.

LABEL GERNIKARRA (61-71)

Regresó bien a la contienda el Lointek Gernika Bizkaia pese a que Emmanuel Body colocó mucho músculo en pista. Poco a poco. Fases de intercambio de canastas que no interesaban dieron paso a momentos de mayor lucidez para recortar sin prisa pero con claridad de ideas: defensa a toda pista, alternando defensas, zoneando, y todo en equipo. Y el trabajo tuvo su premio, 56-64 (min.28). La variante táctica funcionó, pero había que mantener el empuje. Maloste se encargaría de ello. En cada acción había label gernikarra y por eso se recortó al 61-69. Había partido.

EL DESGASTE PASA FACTURA (78-90)

Era complicado, pero no imposible. Se había andado la mitad del camino, faltaba la otra mitad. Triple de Bankole, triple de Ariztimuño, triple de Suárez y no le quiso entrar a Moore sus dos tentativas en la pintura. Se necesitaba ir un poco más allá pero ahora el desgaste empezaba a pasar factura. Ginzo fue la que más y mejor vio aro en este tramo pero se necesitaba algo más. Y no llegó pese a que se intentó y se luchó hasta el último minuto. También es importante el basketaverage y al menos ése se mejoró. Lástima del triple sobre la bocina de Bankole.

GERNIKA KESB