Con un inicio de calendario muy exigente y la previa de la Euroliga a la vuelta de la esquina, además de Santi Pérez no continúan en el staff Laura Lago y muy probablemente Andreas Farakos

 

Complicado inicio de calendario el que tiene la primera plantilla del Valencia Basket femenino este próximo curso. Y no sólo por la exigencia de los frentes con los que deberá lidiar en los primeros días de competición -Supercopa, previa de la Euroliga y rivales muy duros en el inicio de la Liga Femenina Endesa-, sino también por la importante revolución que va a sufrir el cuerpo técnico dirigido por Rubén Burgos. Y es que al margen de la salida del segundo entrenador, Santi Pérez, SUPER ha podido confirmar también las de la tercera entrenadora, Laura Lago, y la más que probable del delegado -ejercía también como miembro del staff técnico- Andreas Farakos.

Objetivamente, la baja más sensible e importante es la de Santi Pérez. Un hombre de la total confianza de Rubén Burgos y pilar fundamental el técnico de Ribarroja. El pasado 5 de julio la entidad taronja anunciaba su marcha alegando motivos personales a la vez que le agradecía «su trabajo durante las tres temporadas en las que ha pertenecido a nuestro club y le desea lo mejor en su futuro personal y deportivo»

El preparador aragonés necesitaba estar cerca de casa por razones familiares, pero además recibió una propuesta profesional muy importante ya que es el nuevo responsable de la cantera masculina del Casademont Zaragoza. En su decisión, además, también ha tenido mucho que ver su buena relación con Jaume Ponsarnau, nuevo entrenador del primer equipo.

En lo que respecta al resto del cuerpo técnico Laura Lago pasará a hacerse cargo de uno de los equipos de cantera de L’Alqueria del Basket, mientras que la idea de Andreas Farakos es seguir mejorando su formación como entrenador lejos de España durante esta nueva campaña. Con todo, Rubén Burgos se encuentra a día de hoy sin un cuerpo técnico con el que preparar y consensuar la pretemporada y, lo más importante, las importantes citas que llegan ya en poco más de un mes.

De todas ellas, sin lugar a dudas la más trascendente es la previa de la Euroliga Femenina que se disputará del 21 al 23 de septiembre y que es necesario superar para poder disputar la máxima competición continental. Y ahí el Valencia Basket tiene dos ‘huesos muy duros’ pues se medirá al Bourges Basket -tercer clasificado francés-, y al Famila Basket Schio -segundo italiano-.

El otro grupo lo conforman el Kayseri turco, Szekszard húngaro, y el Sepsis rumano. Los campeones de cada grupo accederán ala Euroliga, compuesta por 16 equipos participantes y entre los que ya están clasificados directamente el Perfumerías Avenida de Salamanca y el Spar Girona.

Antes, las taronja abrirán la temporada el 18 y 19 de septiembre con la disputa de la Supercopa junto al Perfumerías Avenida y Spar Girona, además de otro rival aún por determinar.

Por último tenemos el más que difícil arranque en la Liga Femenina Endesa, cuya primera jornada se disputará el 24 y 25 de septiembre y en la que el Valencia Basket recibe en La Fonteta al IDK Euskotren. Lo ‘gordo’, sin embargo, llega después pues en la jornada siguiente visita al Spar Girona, en la tercera recibe al Perfumerías Avenida y en la quinta al Lointek Gernika. No es de extrañar, por tanto, la preocupación de Rubén Burgos en estos momentos. Lógica y evidente teniendo en cuenta lo que se le viene encima... y sin cuerpo técnico. Al menos por el momento.

 

Sustituto en camino

Roberto Hernández, técnico de L’Alqueria del Basket y este último año entrenador del Nou Basket Paterna Proyecto Lazarus de Liga Femenina 2 además ayudante de Lucas Mondelo en la selección española durante el último Eurobasket, será en un principio el que sustituya a Santi Pérez como primer ayudante.

El problema es que Hernández está al frente de la selección femenina sub’16 en el FIBA Challenger de San Fernando que se disputa del 9 al 14 de agosto. Es decir, que llegará a València con parte de la pretemporada del equipo ya iniciada. Y es que el primer grupo de jugadoras está previsto que comiencen el trabajo a partir del 10 de agosto, mientras que un segundo grupo con las jugadoras internacionales llegarán sobre el día 22.

Margen, por tanto, muy justo para poder trabajar con Rubén Burgos al que, además, habría que añadir otros problemas extra. Uno el cansancio con el que va a aterrizar un alto porcentaje de la plantilla tras su participación en los JJOO de Tokio e incluso, como en el caso de Rebecca Allen, en la WNBA. De hecho, la alero australiana no llegará a tiempo para la Supercopa ni para la previa de la Euroliga.

Fran Escudero
superdeporte.es