La navarra, MVP en la primera jornada, ya lo fue en la liga catalana y afronta el curso en su mejor momento

 

Irati Etxarri (Pamplona, 1998) creció en una familia de futbolistas, pero nada más pisar un parquet de baloncesto, con sólo nueve años, su destino quedó determinado. Comienza como segunda capitana su cuarta temporada en la Seo de Urgel y lleva los galones fuera, pero sobre todo dentro de la pista.

El partido en la pista del Movistar ha sido el mejor de su carrera?
Individualmente, seguro. Pero colectivamente en recuerdo algunos de play-off en el que me sentí importante dentro del equipo porque eran a cara o cruz. Paradójicamente, en el descanso no estaba contenta. Después, anoté tiros importantes, pero fueron en buenas situaciones que pude aprovechar. Sí había la presión de anotarlos porque, si no, el partido se podía escapar.

Como una de las capitanas del equipo, ya ha sido MVP de la liga catalana y de la primera jornada. De ello se dice asumir la presión?
Es muy pronto para decirlo. Hablemos, si quieres, a final de temporada. Para empezar, no puedo pedir mucho más, ni a mí misma ni al equipo. Hemos hecho un grupo muy bueno, con mucho fee-ling entre nosotros, y eso es vital.

Con Laura Peña, Laia Raventós y Ariadna Pujol, sois las que debe llevar las riendas este curso?
Las jugadoras de aquí somos las que tenemos que llevar el timón. Conocemos la liga, las rivales, las pistas, y eso hace que seamos la referencia para las que han venido de fuera. De esta manera se pueden integrar más fácilmente.

Se siente más cómoda jugando de Cabecera o más cerca de la canasta?
A menudo depende del rival. Durante la semana trabajamos donde puedo hacer más servicio al equipo. Antes siempre decía que me gusta más jugar por fuera, pero ahora también disfruto jugando de pivote. De hecho, las cuatro jugamos cada vez más abiertas, pero he descubierto que me gusta jugar con el hombro y aprovechar mi velocidad contra rivales que a menudo son más lentas. En los dos partidos ya he jugado en los dos lugares y dependerá de cómo planteamos los enfrentamientos.

El tiro exterior es el que ha trabajado más en los últimos años?
Cuando más pequeña jugaba en Navarra, tuve la suerte de tener unos entrenadores maravillosos que creyeron mucho en mis posibilidades. Se negaron a encasillarme en algún lugar. Jugaba de todo, desde pivote hasta base. Esto me enriqueció como jugadora, ya que era capaz de hacerlo todo: tiro exterior, tiro tras bote, jugar de espaldas, hacer subir el balón, etc. Cuando me convertí en jugadora profesional al Araski, el nivel era otro y me especialicé más en el juego sin balón, en las penetraciones ya aprovechar mi fuerza y velocidad. Con el tiempo he ido recuperando y consolidando todas aquellas cosas que hacía de pequeña. El tiro exterior es una de esas cosas. La he trabajado mucho. Soy una currante y en verano soy de las que no paran de trabajar.

La liga ha entrado en una nueva dimensión, con más clubes con gran ambición y más fichajes. El Cadí puede luchar en esta nueva situación?
Sabemos que el club apuesta a muerte por nosotros. La competencia en cierto modo es sana, porque el Cadí quiere demostrar que ellos también están aquí, y el trabajo que hacen para encontrar patrocinadores y hacer un equipo como este es extraordinaria. Hacen todo lo posible para no quedarse atrás.

El nuevo seleccionador absoluto, Miguel Méndez, es un viejo conocido suyo.
En mi último año de sub-20 estuve con él y ganamos el europeo. Alguna vez hemos coincidido y hemos hablado y guardo un gran recuerdo. En la selección absoluta, lo pienso como un posible premio que sólo llegará si trabajo. Todo se resume en esto: trabajo.

Todos los deportistas tienen grandes sueños. ¿Cuál es su a la larga?
Como jugadora y seguidora también del baloncesto femenino, soy una gran fan de la Euroliga e intento tragarme todos los partidos que puedo. Es una competición que me apasiona. Poder disfrutar de una final a cuatro como jugadora seguramente sería algo insuperable. Y ganarla, ni te cuento.

Lluis Simon
lesportiudecatalunya.cat
foto: Agustí Peña
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