"Hemos ganado muchos partidos con los que no se contaba y con una gran comunión del equipo con la afición. El baloncesto gana hasta ahora y ojalá nos lo pueda devolver con un título"

 

En enero vuelve a ser empinado para el Spar Girona. Si el año pasado encajaba dos de las cuatro derrotas en la liga regular –en casa contra el Avenida (día 4) y en Ferrol (19)– y en Pécs en la ida de los cuartos en la Eurocopa (día 9, con remontada el 16), este 2026 perdía en Gernika el 7, 2 el pasado miércoles el Galatasaray, en la Euroliga, cortaba la racha de 19 victorias seguidas del Uni en Fontajau, iniciada en febrero del año pasado. “Más que si enero sube, es el punto de inflexión de la mitad de la temporada”, puntualiza Marta Canella (1,83 m, 1995), que en su tercera temporada en el club gerundense estrena capitanía. La gallega debutó en la Liga Femenina con el Celta, con la que se formó desde infantil, cuando aún no tenía 17 años, y después de tres temporadas en el Aros leonés fichaba por el Barça CBS (2019), con el que lograba el ascenso en la tercera de las cuatro temporadas en el Baix Llobregat.

Enero empinado, ¿cómo se explica?
Acabamos la primera vuelta de la liga; en la Euroliga ya empiezas a ver que si ganas un partido pasa esto y si pierdes, eso; el físico también comienza a pesar para todas por el estilo de juego que tenemos y, quieras o no, ya has jugado muchos partidos y el resto de rivales también te van conociendo. A medida que van pasando las semanas, para todos cada jornada es más difícil: hay más estudio, más conocimiento y problemas físicos también en todas las plantillas. No deja de ser normal.

96-68 contra el Valencia en casa, a la que no habían ganado las últimas temporadas y justo antes de Navidad. ¿Tocan techo y de forma inconsciente se pueden llegar a relajar por la liberación, también del calendario?
Yo personalmente nunca había ganado, contra el Valencia. Y sí, no nos engañemos, es un momento que te liberas, estás contenta... Es verdad que esta temporada ha habido victorias también muy importantes, pero siempre parece que no lo sea tanto porque acabas de ganar y ya tienes que olvidarte e ir por el siguiente. En este caso concreto, al haber un pequeño parón de dos días en Navidad... Sí que fue un triunfo muy bonito, en casa, en unas fechas muy especiales y contra un rival importante, y por la forma en que lo conseguimos estábamos muy contentas. Pero no deja de ser algo que, estando aquí y siente las jugadoras de Roberto, sabes que ganar está muy bien pero que cuando lo has hecho ya no cuenta y lo que importa es lo siguiente.

Este 2026, hasta anteayer en Vitoria, sólo contra el Avenida superan los 70 puntos. ¿Esto hace que haya más contraste con esa exuberancia inicial?
Sí, puede. Hay muchos factores que empiezan a influir en ellos, pero se ha apostado por un estilo muy determinado y creemos plenamente. Dentro de las limitaciones que puedan aparecer a lo largo de la temporada, estemos con más o menos energía, debemos adaptarnos y seguir siendo fieles a este estilo independientemente de las circunstancias, ya sean lesiones o disponibilidad de gente.

No hay punto de inicio, pero todo tiene que ver: energía, acierto... Íñiguez insiste en que es un juego vistoso, pero ¿por ser diferente y seguramente más exigente?
Se dice muchas veces que cuando hay acierto y anotas no te cansas [ríe], todo es más fácil de llevar y, por supuesto, los errores pesan menos. Es normal. Todos los equipos en todos los deportes pasan por etapas de menor acierto y lo que tienes que hacer es ver por qué ocurre. Habrá detalles tácticos del juego en el que no estemos tan finas y nos hacen estar en las mejores posiciones. Y después una responsabilidad, de seguir con ese acierto y venir aquí a entrenarnos y dedicarle horas, entrar los tiros y que sea todo más fácil fuera.

¿Objetivo no será el concepto adecuado, pero tener la final en 6 de la Euroliga cerca les puede generar cierta presión? El gordo del vestuario son debutantes en la Euroliga y mirando la clasificación se podía generar una cierta ilusión en el entorno.
No sería justo considerarlo un objetivo, por dónde venimos y quiénes somos, pero sí creo que era un sueño al empezar esta temporada en la Euroliga, y ahora mismo lo tenemos al alcance porque nos lo hemos ganado. Quedan tres partidos y lo tenemos ahí; si lo queremos, sólo tenemos que ir. La palabra es ésta: un sueño. Y lo tenemos al alcance.


Esa falta de experiencia la compensa el entrenador, con un liderazgo muy marcado. Las jugadoras que han trabajado con él hablan maravillas. ¿Cómo es?
Es un líder nato, el capitán del barco donde quiera que vaya. Da igual que sea el barco, la estructura que haya o cuáles sean las condiciones. Va a muerte con lo que tiene y ha demostrado que es capaz de sacar lo mejor de los equipos y jugadoras cualesquiera que sean las circunstancias.

¿Al haber estado en tantos países diferentes tiene mayor credibilidad? Las jugadoras antes de fichar o renovar quieren saber si estará ahí.
Llegados a este punto, su nombre en un equipo o en un club dice mucho y da garantías. Es muy metódico y trabajador, le encanta lo que hace. Si añades lo que dices, lo que ha visto y vivido los años que lleva en la élite y el baloncesto que ha visto, hacen de él una figura como pocas. Que yo conozca, o haya podido trabajar, ninguna. Todo esto hace de él el capitán del barco perfecto, con todas las cosas ya través de mucha disciplina: un día a día muy exigente mentalmente. Lo que hace bien es que cada día cuente, el equipo dé un paso adelante hacia su siguiente objetivo, y siempre esté al pie del cañón.

El sorteo de la copa fue el día en que recibían el Galatasaray. ¿Qué sensaciones les quedan con el Avenida como rival y sobre todo el horario, el último partido de cuartos viernes a las 21.30 h?
Me enteré del rival enseguida y del horario, cuando ya estábamos en Fontajau, porque no quise preocuparme teniendo partido por la noche. Es lo que hay, pero es triste que una competición tan bonita como ésta tenga estos horarios. Y, sobre todo, como ya ha ocurrido en años anteriores: si vas avanzando, debes jugar dos o tres días seguidos y cada vez con menos descanso [segunda semifinal el sábado a las 20 hy final el domingo a las 18 h]. Es lo que hay, pero nos gustaría que no fuera así.

Venían de 3 domingos seguidos a las 11 h. Siendo la capitana de uno de los punteros de la liga, ¿las jugadoras reciben alguna consulta o comentario de la federación? ¿Tienen algo que decir?
Evidentemente, como jugadoras profesionales no es lo ideal. Para el espectador, ya sea lo que viene al partido o lo que lo ve por televisión, seguramente tampoco; una mayoría ha mostrado descontento. Pero una vez que nada se puede hacer, es nuestro deber afrontarlo de la mejor manera y en las condiciones que toque.

En la entrevista que hicimos en la edición gerundense por el 8-M todavía no habían jugado la copa y decía que priorizaba clasificarse para la Euroliga que ganar títulos, para poder debutar. ¿Un título grande es lo que les falta?
Jugamos para ganar y tratar de llevar una alegría tanto para nosotros como para la afición. También digo que la temporada, hasta la fecha, es un éxito para el Bàsquet Girona, por lo que ha supuesto para la entidad la fusión y para la ciudad. Cuando jugamos en Fontajau, es una fiesta. Hemos ganado muchos partidos con los que no se contaba y casi siempre se ha hecho de forma atractiva, vistosa, con una gran comunión del equipo con la afición. Hasta el momento, el baloncesto gana y ojalá seguimos así y nos lo pueda devolver con un título, que es verdad que después es lo que queda para el recuerdo. Si la temporada se acabara ahora mismo, se iría con la satisfacción de un trabajo bien hecho y habiendo disfrutado mucho el día a día.

¿Y la capitanía? Es su primer año después de los de Sandra Ygueravide. ¿Tiene algún modelo de otros lugares donde haya estado?
La capitanía como tal es un título que suele ponerse, pero son roles que aparecen en un vestuario y en cualquier otro ámbito de la vida. Eres tú misma y cuando te lo dicen sabes que habrá ciertas cosas en las que tendrás que fijarte más, estar más para todos. Pero por la idiosincrasia que tenemos Ainhoa [López] y yo ha supuesto un paso natural: el equipo es fácil de gestionar, estamos todas bien y tienes que saber salir de las sacudidas juntas. El día a día en ese sentido va bien.

La salida de Laia Palau, que también es una líder y debería tener una gran ascendencia en el vestuario, ¿cómo la vivieron?
Es tal y como has dicho. Es Laia Palau, y sólo con su presencia aquí, todos los días, era una suerte. Pero llega un momento en que por circunstancias ya no estaba tan bien físicamente y no podía ayudarnos de la misma manera. Nosotros mismas vemos que pierde esa chispa que la caracteriza. Lo que quieres es que una persona esté bien en todos los sentidos, y aunque de forma egoísta la quisiéramos tener con nosotros, lo que le hacía falta era apartarse un poco y coger fuerzas. Y nosotros también estamos contentas de que haya tomado esta decisión.

La baja de Mariam Coulibaly coincide con la visita del Galatasaray, y contra un potente juego interior aún se ve más. Ella también debutó en la Euroliga y era la líder en puntos y valoración. ¿Se lo esperaban, que tuviera ese impacto?
Ella vino para seguir haciendo su trabajo, de MVP, puntos y rebotes... Es para quitarse el sombrero, el nivel que ha dado. Y justo cuando nos enfrentamos a las dos mayores pívots de la Euroliga nos falta ella. Son cosas que ocurren. Tocó tener un planteamiento del todo diferente, y ojalá para el partido de allí la tengamos ya ver si cambian las cosas. Todas tuvimos que dar un paso adelante y pelearnos dentro, pero no salió como queríamos.

Roberto Íñiguez destacaba después de la entrevista en noviembre el mérito que tiene usted por haber llegado a la Euroliga desde la Liga Femenina 2.
No miro demasiado atrás, la verdad. Pero cuando toca hacerlo en algún momento, sí puedo decir que estoy orgullosa del camino que he tomado y he ido haciendo hasta ahora. También cada paso adelante que he dado, ha ido acompañado del club en el que estaba entonces. Hemos ido siempre de la mano.

Hay para estar satisfecha.
En el ascenso a la Liga Femenina con el Barça, el primer año quería afianzarme, porque había debutado con el Celta pero de joven. Me quedé con el club con el que había subido. Conseguimos jugar la copa y ese buen año hizo que un grande como Uni Girona me llamara, y obviamente no lo pensé dos veces. El gran objetivo del club es volver a la Euroliga, después de que en buena parte yo con el Barça les cerráramos las puertas [Spar Girona queda eliminado por el conjunto azulgrana en los cuartos del play-off ], y por supuesto me va la vida. Dos temporadas después, lo consigo y en la tercera, con el contrato terminado, yo quiero jugarla y el club me quiere. Lo hemos hecho juntos y no hay mejor forma. Esto me hace sentir bien, estar contenta y que lo que voy haciendo tenga un impacto positivo y la alegría de poder disfrutarlo.

Primeros meses desde la fusión. ¿Cómo la han vivido desde dentro?
Es muy positivo y un paso adelante muy grande para nosotros, que tenemos muchas cosas y se está aspirando a otras muchas que otros equipos no tienen. Esto es lo que hace que te des cuenta lo bien que estás aquí, a gusto, y que hace que una jugadora, como cualquier otra persona en su ámbito de trabajo, quiera estar bien. Si aquí estás bien y el resto puede que te miren de una manera que también lo quieren, hace que se retroalimente y suponga una buena influencia. No sólo para nosotros, sino para ver que se pueden hacer las cosas de esta forma y que da resultados: un equipo que en el día a día tiene cosas que le hacen sentirse bien también rinde mejor.

En verano parte como segunda base, pero la seguimos viendo hacer de todo. Etiqueta de polivalente.
Es buena. Para mí saber que confían en ti para más de un rol es positivo. Son más posibilidades y más minutos de juego. Este año, sí está muy definido: soy base menos cuando ocurren cosas extraordinarias. Comparto la posición con Klara [Holm] y lo considero muy bueno para las dos. Quiero pensar que para el equipo también: somos del todo distintos y creo que esto es bueno. En otros equipos que la pareja de bases son exactamente iguales, el día en que ese estilo no va bien, no va bien nada. Nosotros tenemos la posibilidad de aportar lo mejor de una y otra y nuestras virtudes van en beneficio del equipo.

Debuta con 16 años en la Liga Femenina. ¿Cómo ve su futuro? No quiero retirarla, pero Marta Xargay pliega joven y, en cambio, Alba Torrens acaba de debutar con el líder de Liga Challenge.
A veces ya medida que pasa el tiempo, te paras a pensar en los pasos que quieres dar más adelante y cómo quieres plantearte lo que te queda de carrera. Pero lo hago igual que cuando miro hacia atrás. Lo importante es estar en un lugar en el que estoy bien, donde siento que las cosas que hago ayudan al equipo a ser mejor ya conseguir sus objetivos. Físicamente, me encuentro genial, diría que mejor que nunca. Quizás haya llegado a la madurez física –según qué jugadores llegan a diferentes edades–, conoces mejor tu cuerpo y trabajas de otra manera. Físicamente, estoy y tácticamente, siempre puedes mejorar, siempre creces. Mientras el cuerpo acompañe, quiero seguir dando estos pasos de la manera adecuada, seguir creciendo y siendo mejor para seguir aspirando a más cosas.

Borja Sánchez
foto: D. Subirana
lesportiudecatalunya.cat/G.T.