La internacional belga habla sobre su carrera, así como de sus planes de futuro

 

Polivalencia, lucha, ambición, finura o puntería son algunos de los rasgos con los que se puede definir a Ine Joris (Antwerp, 2001). La internacional belga es una jugadora que siempre busca dar su mejor versión y seguir creciendo, no sólo como deportista, sino como persona. Eso le llevó a probar nuevas experiencias y vivir momentos únicos como proclamarse campeona del Eurobasket con su país. Ahora, en el Baxi Ferrol, espera dar un nuevo paso en su corta carrera para “conseguir ser mi mejor versión”.

¿Cómo están siendo estos días sin tantos partidos?

Bien. La verdad es que me encuentro muy bien. Hemos tenido dos partidos a la semana durante casi todo el año y ahora, al estar eliminadas de la Eurocup, sólo es un entrenamiento al día, así que es un poco más relajado todo. Además, también estoy empezando mi negocio, entonces tengo muchas más cosas además del baloncesto.

Hablando del baloncesto, ¿cómo empezó en él?

Mi madre y mi padre solían jugar a baloncesto. Mi abuelo también era entrenador. Básicamente, desde que nací, me llevaron a los entrenamientos (ríe). Además, en mi barrio había muchos niños y niñas que jugaban y eso también ayudó.

¿Cuando se dio cuenta de que podía ser profesional?

Puff, es complicado (ríe). Al principio no me di cuenta porque sólo jugaba para pasármelo bien con mis amistades. Siempre quise jugar para divertirme, no para sentir que iba a ser mi trabajo. Sin embargo, al llegar a un cierto nivel, me preguntaron si quería ser profesional y unirme a la selección nacional y dije sí. A partir de ese momento, simplemente vas día a día y pasito a pasito para ver a donde llegas. Ahora me trajo aquí hasta Ferrol (ríe).

Empezó muy joven a jugar en los equipos de país. ¿Qué fue lo que más aprendió de ellos?

Muchas cosas. Jugué en el mismo club durante dieciséis años en Phantoms Boom. Todo el mundo era muy amable y familiar. Siempre se ­preocupaban mucho por ti. Eso te ayudaba mucho como equipo porque te daba mucha energía. Además, no le prestaba mucha atención a la actuación individual, sino que se buscaba lo mejor para el equipo. Y eso se me quedó grabado.

Tras mucho tiempo allí, el año pasado decidió dar el salto y fichar por Ardoi y venir a la Liga Femenina Endesa. ¿Notó mucho el cambio?

Sí, muchísimo (ríe). La liga española es una de las mejores del mundo. En Bélgica tenemos un par de equipos que juegan Eurocup, pero el nivel aquí es mucho más alto. Todos los clubes son profesionales, tienen muy buenas jugadoras y eso hace que sea muy difícil, pero a la vez más divertido porque te ayuda a ser mejor jugadora.

Aunque al equipo no le fue muy bien, tuvo un papel muy destacado y pudo jugar y ganar el Eurobasket con Bélgica. ¿Cómo se sintió?

Tengo que ser honesta porque la selección siempre será mi equipo favorito (ríe). Las chicas son muy majas. Somos un grupo de amigas. Trabajamos muy duro. Nos conocemos muy bien porque llevamos jugando juntas un par de años ya y eso hace que todo sea más divertido. Hemos convertido a Bélgica en un gran equipo y ahora tenemos muchos aficionados, como sucede aquí en A Malata, algo que es maravilloso. Es muy bonito jugar para tu país. Ganar el Campeonato de Europa fue algo único, casi que tenía miedo de venir a España después (ríe) –ganó la final contra el combinado nacional–. Fue la experiencia de mi vida.

Al final no se tuvo que preocupar porque recibió la oferta del Baxi ¿Tuvo que pensar mucho en cambiar de equipo?

No, la verdad es que fue muy sencillo. Quería seguir jugando aquí y hacerlo en la Eurocup, sobre todo tras lo que habían conseguido el año pasado. Es un club con mucha ambición, como soy yo, así que tenía muy claro venir.

Precisamente en la Eurocup empezaron muy bien, ganando los seis partidos de la fase de grupos. Sin embargo, se os cruzó muy pronto el Perfumerías Avenida.

Sí, fue una pena. Creo que el nivel en la Eurocup es muy alto y el año pasado habíamos llegado a la final, pero también hubo partidos muy reñidos. Ahora nos tocó el Avenida y sabíamos que era un buen equipo porque jugamos contra ellas en la liga. Allí perdimos de 28, que es muchísimo, pero nos juntamos para intentar remontar. Jugábamos en A Malata, que es muy difícil jugar bien y ganar, así que confiábamos. Nos preparamos muy bien porque no sabíamos que podía pasar, pero fueron mejores.

¿Dolió mucho haber caído tan pronto después de un comienzo tan bueno en una competición tan exigente?

Sí. Todo el mundo quiere avanzar lo máximo posible en una competición, pero no pudimos. Aun así, no hay que bajar los brazos porque todavía tenemos la liga, en la que hay equipos de Euroliga o Eurocup, y tenemos que dar nuestro máximo. Es triste no volver a jugar dos partidos por semana, pero todavía nos quedan muchas cosas por hacer.

Además, esas dos derrotas llegaron con la lesión de Karla Erjavec. ¿Cómo encajaron esa noticia en el vestuario?

Fue difícil. Siempre lo es cuando una compañera tuya tiene una lesión para toda la temporada. Karla es una gran persona. Es duro verlo cuando pasa en un entrenamiento, haciendo un movimiento que haces muchas veces en el día. Ella es una superprofesional y estoy segura de que trabajará muy duro para volver de la mejor manera posible.

¿Cree que esa lesión afectó al juego del equipo en los últimos encuentros?

Por supuesto. Marca una gran diferencia, pero ahora ya no hay nada que hacer. Ahora todas tenemos que dar un paso hacia adelante, no sólo de manera individual sino como equipo para ser mejores.

En su caso, pasa de jugar más como alero o ala-pívot a hacerlo de pívot. ¿Cómo se adapta a ese cambio de posición?

Bueno, desde el principio de temporada hemos trabajado eso. Todo el mundo puede jugar en cada posición. Ahora todas conocemos las jugadas desde cada lugar y no creo que necesitemos adaptación. Sólo que tenemos que seguir trabajando duro juntas y ayudarnos todas para ser aún un equipo más unido.

¿Se siente cómoda de pívot?

No me importa (ríe). Jugaré donde Lino me diga para ayudar al equipo (ríe).

Este fin de semana juegan en casa ante Cadí La Seu. ¿Qué tiene que hacer para ganar y romper esa mala racha?

Creo que será importante que estemos juntas como equipo. Como dices, hemos perdido un par de partidos, pero recuerdo el encuentro en Cadí que fue un gran duelo. Es importante seguir el plan de juego, trabajar duro y disfrutar porque al final jugamos baloncesto para divertirnos (ríe).

¿Hay posibilidades de meterse entre los ocho mejores equipos para jugar los playoffs?

Sí. Pienso que tenemos que trabajar juntas para conseguirlo. Estoy confiada en que podemos meternos en los playoffs. Hay que darlo todo, estar juntas y ayudarnos para ser mejores.

Pero no todo son malas noticias porque volvió a ser convocada por su país.

Sí, es fantástico. Nunca das estas cosas por garantizadas y siempre es agradable jugar para tu país porque somos un grupo de amigas y siempre será mi equipo favorito (ríe).

¿Confían en que pueden repetir ese éxito del Eurobasket y ganar el Mundial?

Siempre tienes que soñar en grande, pero hay que ir paso a paso. Ya nos hemos clasificado para jugarlo, pero ahora tenemos que trabajar duro en marzo para ganar estos partidos, conocernos mejor y prepararnos bien en verano para, quizá, ganarlo. ¿Quién sabe si lo podemos ganar? (ríe).

¿Es su gran objetivo?

Sí. Mi objetivo siempre es seguir creciendo y mejorando para ser mejor jugadora. Ese es el primer paso. Busco ser la mejor versión de mi misma que puedo. Tanto como compañera, como jugadora, como amiga o como hija. Eso es lo más importante para mí. Sólo tengo 24 años por lo que todavía tengo muchas cosas que aprender.

“Quiero ayudar a los jóvenes a seguir creciendo”
Ine no sólo está centrada en el mundo del baloncesto, sino que piensa mucho más allá. Con su familia y amistades como soporte vital, la belga siente que tiene que compartir sus experiencia viviendo lejos de casa y quiere emprender un negocio para ayudar a los más jóvenes en su camino.

Obviamente el baloncesto ocupa un gran espacio en su vida, pero ¿qué otras aficiones tiene?
Me gusta pasar tiempo de calidad con mi familia y amistades. Cuando estoy en Bélgica siempre me puedes encontrar en casa con mis padres o con mis amigos.

Será muy complicado estar lejos de ellos.
Sí, porque mi familia y amigos lo son todo para mí. Por supuesto es difícil estar lejos de ellos, pero tengo la suerte de que mi padre, mi madre o mis amigos pueden venir bastante a menudo. Cada mes tengo alguien aquí. También habló mucho por teléfono con ellos. Soy una persona muy familiar. Amo mucho a mis amigos. Los llamo mucho o les escribo a menudo.

Eso le hace crecer como persona.
Por supuesto. Es una decisión que tienes que tomar tú misma cuando firmas por un equipo fuera de Bélgica, de que vas a estar lejos de ellos. Es una gran decisión y te tienes que preguntar si lo quieres. Este año tenía claro que quería seguir haciéndolo. No sé cuanto tiempo lo haré. El año pasado perdí a mi abuela, al principio de la temporada, justo en mi primer año fuera de Bélgica. Fue complicado, fue diagnosticada con cáncer y falleció en verano. Fue un golpe de realidad que te hace ver que la vida es supercorta y hay que disfrutarla. Así que eso te hace plantearte cosas. Por el momento, estoy bien porque mi familia y mis amigos están bien, así que no me tengo que quejar de nada.

¿Dónde se ve en el futuro?
Me veo siendo mi mejor versión. Me gusta leer libros sobre ello. También quiero ser una buena empresaria y ayudar a los jóvenes. Eso es lo que voy a hacer con mi negocio futuro en Bélgica. Ayudarles a crecer y compartir mi experiencia personal.

 

Iago Couce
foto: Jorge Meis
diariodeferrol.com