Más de 3.800 personas apoyan la Uni el día que Anna Carbó se despide de la afición desde el medio de "su" pista. Fontajau no se llenó ayer como ocurrió hace prácticamente un año, en aquel 23 de abril que quedó grabado para siempre en la memoria de muchos gerundenses cuando el Uni se proclamaba campeón de la Liga, pero sí se dejó sentir de la misma manera. Sobre todo a medida que fue avanzando el partido y en especial en el ecuador de un tercer cuarto, coincidiendo en el momento más dulce del equipo de Xavi Fernández que cogía una máxima diferencia de 9 puntos (50-41). Coulibaly hacía estragos en la pintura, mientras el resto del equipo recuperaba la chispa perdida en los últimos minutos en Salamanca. Y todo ello, permitía a la afición creer que forzar el tercer partido era posible. Y así fue. El público se puso a hacer la ola en la grada, y todo fue un poco más sencillo. En Salamanca ya tiemblan porque saben que Ibekwe intentará forzar, pero sobre todo porque saben que el Uni es capaz de ganar en el Würzburg. Los silbidos y los gritos fueron en aumento, y evidentemente también los decibelios. Fontajau se convirtió en aquella olla presión que pedía el técnico durante la semana. Un Xavi Fernández que ayer llevaba una corbata toda curiosa, que le escogió su hijo pequeño de 9 años, Adrià, pocas horas antes de partir hacia Fontajau.


Tocó sufrir, también se pudo ver como más de un aficionado se mordía las uñas, pero ayer lo más importante era ganar, ya que de lo contrario, la temporada se habría acabado. Knezevic desde la banda, mientras esperaba entrar en pista, alzaba los brazos para pedir un último esfuerzo a la afición que con el 58-59 hacía más falta que nunca. La zona de prensa, al igual que el palco también se llenó más de lo habitual, e incluso a pie de pista se pudieron ver a los jugadores del Girona, Alex Granell y Eloi Escondido. Faltaban dos minutos para arrancar el tercer cuarto, la gente volvía a buscar su asiento, cuando el speaker recordaba que el viernes Anna Carbó, jugadora del Uni durante ocho temporadas anunció su retirada obligada por culpa de una lesión en la rodilla izquierdo.

El club le quiso rendir homenaje, y el presidente de la entidad, Lorenzo Biargé le hizo entrega de una camiseta conmemorativa. También recibió una placa de la presidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell que ayer volvió a Fontajau, como ya hizo en la semifinal contra el Conquero. Carbó dirigió unas palabras a la afición. El partido fue avanzando hasta que ya en las postrimerías del partido y cuando todo parecía perdido (66-68), Givens -autora ayer de 26 puntos- sobre la bocina anotó para forzar la prórroga. La afición aún no lo creía. El Uni había hecho lo más difícil. Y Fontajau arrancó con gritos de "Uni Girona, Uni Girona". Xavi Fernández pedía cabeza desde la banda. "Si se puede !!!" gritaba el público. Coulibaly cometía su quinta falta, y el público gritaba "fuera, fuera". En la prórroga, el equipo no falló y con el 81-75, las lágrimas estuvieron presentes en la pista. El público ovacionó al equipo, consciente de que estas son sus campeonas pase lo que pase el sábado.

Alfons Arcas
diaridegirona.cat

foto: Roser Iglesias
www.lokosxelbaloncestofemenino.com (Girona)


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