Nuestro colaborador en la ciudad del Turia, Diego Intrigliolo, estuvo presente en la Copa de la Reina de Zaragoza como un aficionado más y como tal nos hace su particular balance de todo lo allï vivido.
Gran organización y ambientazo en Zaragoza. Los precios asequibles de los abonos, la ciudad volcada y un excelente pabellón han sido un espaldarazo para el baloncesto femenino. Para seguir mejorando, la próxima edición debería organizarse en una ciudad como Madrid o Barcelona.
La copa debería jugarse nada más acabar la primera vuelta. Las dinámicas (y plantillas) de los equipos varían mucho a lo largo del año.
El presidente de la Federación ha estado de 10 en la entrega de trofeos (no tanto durante el partido de la mini-copa sentado en el palco con ambos pies en el respaldo de la silla de debajo). Los políticos, sin embargo, demuestran no estar a la altura de la ciudanía que representan, al no saberse apartar de la foto final. Las protagonistas son las jugadoras.
En la final de la mini-copa (niñas de 13-14 años), ha salido derrotado el baloncesto. A lo mejor es que el resultado tiene que primar encima de todo, pero no gusta una zona hecha 40 minutos y ver a jugadoras en el banquillo casi todo el encuentro u otras jugadoras jugando todo el partido. ¡No siempre el fin justifica los medios!
Los partidos de copa han sido de gran baloncesto, la final algo menos. El cansancio se nota, pero para esto no hay remedio. En la final Zaragoza ha sabido adaptarse al partido, templando mejor los nervios. A Pepe Vázquez, un gran entrenador, le ha podido más el ambiente y las circunstancias, sin transmitir a su plantilla esa energía que normalmente atesora; cabeceando mucho y algo impotente frente a lo que acarreaba. En el tramo transcendental del encuentro, Silvia Dominguez ha pasado demasiados minutos en el banquillo. Las 4 faltas no deben ser un impedimento. Mejor salir expulsada que no jugar en los tramos decisivos.
Del arbitraje no conviene quejarse. Pero cuando el público del equipo ganador te pita, es por algo. En toda la liga no se han pitado en ningún partido tantas faltas en ataques y técnicas por “flopping”. A los árbitros les ha podido la presión. No querían que el partido se les fuera de las manos, pero ellos solos no ha sabido gestionarlo.
Las aficiones han estado de 10, son el gran valor añadido de la Copa. Por ello hay que favorecer su desplazamiento; sin ellas, no será lo mismo.
Y un último detalle más personal. Tenemos un seleccionador que, además de ser un gran entrenador, es mejor persona. El detalle de regalarle a mi hija, que no conoce de nada, una pelota FEB de básquet mini, es de agradecer. ¡Estas cosas son las que crean afición y perduran en el tiempo de nuestra juventud!
DIEGO INTRIGLIOLO
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (VALENCIA)
foto LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO