La base catalana anotó 24 puntos en la victoria del Celta en la pista del Estepona

 

Nada más comienza a hablar tras descolgar el teléfono, se percibe en la voz de Laia Lamana amabilidad y timidez a partes iguales. Una sonrisa nerviosa la delata cuando habla de los 24 puntos que anotó el pasado domingo del Celta Zorka Recalvi en Estepona, la tercera consecutiva. “El año pasado metí 21 un día, pero la verdad es que no suelo hacer muchos puntos”, reconoce con una risa modesta la joven base de 19 años, recién llegada a Vigo.

No miente Laia. En sus dos cursos en Liga Femenina 2 con el Sant Adrià, su equipo de formación, había promediado 5,9 puntos por partido. Pero en la ciudad costasoleña destapó el tarro de las esencias. “Las compañeras me supieron encontrar y me tocó a mí”, explica con una humildad que redobla a continuación: “Fue gracias al equipo. Estoy muy contenta por ello, pero sobre todo por la victoria”. Un triunfo que llegó con remontada en una fabulosa segunda mitad, en la que Lamana desarboló la defensa local con unos eléctricos uno contra uno. “Fue Cris (Cantero) quien se dio cuenta”, desvela sobre su entrenadora. “Nos dijo a Sara Castro y a mí que teníamos ventaja en ese aspecto y que trabajáramos en él. Lo hicimos y salió bien", rememora mientras esboza una sonrisa.

Poco a poco y según la conversación avanza, la ‘playmaker’ de Viladecans se relaja y comienza a explayarse con tranquilidad. Serena. Como su baloncesto. Y sincera, como cuando reconoce que no tenía ni idea de si estaba anotando más de lo habitual. “Yo solo veía que íbamos remontando”, apunta. "Al acabar, una amiga me mandó la estadística y pensé: 'Ostras, pues a lo mejor sí que he anotado un poco", relata.

Pero los 24 puntos no separan ni un ápice sus pies del suelo. “Tengo que mejorar el tiro”, enfatiza. “Poco a poco, voy mejorando en el tema de coger responsabilidades”, apunta, mientras confiesa que aprende “mucho” de Mariona Martín, la otra 1 del equipo celeste. “Le pido consejo todo el tiempo”, reconoce.

No obstante, pese a su alta anotación, Laia tiene otros puntos fuertes. “Asistir y generar”, comenta. Pero el baloncesto se juega en dos canastas. “Me gusta mucho defender”, sostiene. “Siempre me fijo en cómo botan las contrincantes y en cuándo va a tocar el suelo la pelota para meter la mano”, desvela. Así anotó 4 puntos el domingo.

La base catalana se ha reecontrado en Vigo con Cristina Cantero, que ya la dirigió en la selección sub-15. “Me gusta mucho”, proclama. “Aprieta muchísimo pero a la vez te da tranquilidad. Se nota porque hemos tenido una evolución brutal”, reflexiona Lamana sobre la cordobesa. “Te exige el máximo, pero siempre con ese punto de confianza de saber que la puedes cagar porque te va a apoyar”, confiesa. “¡Pero mejor no cagarla!", aclara entre risas.

Y en esas anda todo el Celta. “Cada vez somos más equipo. Vamos hacia arriba”, entiende Lamana, que se marca el objetivo de los nueve primeros “para jugar fase” y tiene claro que hay mimbres para lograrlo. “¡Tenemos un equipazo!”, exclama, ya con menos timidez, pero con la misma amabilidad.

 

Borja Refojos
foto: Vicente Alonso
atlantico.net