Carlos Álvarez marca su jubilación como fin de su etapa de presidente en un Celta Zorka Recalvi que celebra su 25º aniversario y al que quiere devolver a la élite antes de marcharse

 

Carlos Álvarez se hizo cargo del Celta Zorka Recalvi hace cinco años en la peor situación posible. Tras la muerte de Paco Araújo y con la obligación de bajar una categoría al no poder afrontar la Liga Femenina 1 por la precaria situación económica. En esos complicados albores, declaró a este mismo periódico que quería “dormir tranquilo”. Un lustro después, confiesa que no lo consiguió entonces pero sí lo hace hoy. “Fue y está siendo muy complicado”, reconoce. “Pero, echando en falta y teniendo presente a Paco, el club tiene que seguir”, añade.

Y en esas está el equipo celeste. Batallando en la nueva Challenge, heredera aventajada de la Liga Femenina 2, tras tres fases de ascenso consecutivas sin premio. El presidente no pierde la esperanza. Pero tampoco su plan. “Tengo 63 años y me he planteado que cuando me jubile, me voy. Lo tengo claro. Me quedan dos años y me gustaría conseguir el objetivo de volver a la Liga Femenina”, anuncia. “Todas las personas tienen que tener ilusión para desempeñar su trabajo y estos cargos queman muchísimo”, agrega.

Pero su fecha de caducidad no amenaza el futuro de la entidad. “Tenemos una junta que funciona a las mil maravillas”, dice. Y lo vive. Porque unas escaramuzas con la salud le han impedido estar a pleno rendimiento en las últimas semanas y la maquinaria sigue funcionando igual. Un trabajo en equipo que reivindica en sus cinco años de mandato.

En ellos también hubo que lamentar tres intentos infructuosos de ascenso. Álvarez insiste en que solo estar en las fases fue “importantísimo” y de “un esfuerzo increíble”. La última trajo una amarga derrota contra el Barcelona. Por la actuación arbitral y por el amargo final. “No nos pueden levantar un partido ganando de 14 a falta de seis minutos", explica, autocrítico. “Cuando mejor equipo teníamos fue en Tenerife hace dos años, pero llegamos con cuatro jugadoras sanas y el resto lesionadas”, añade.

“Lo pasado, pasado está”, destaca el mandatario, después de comentar que solo tuvo problemas con “dos jugadoras” sin querer desvelar sus nombres. Esa premisa también es aplicable a esas tres fases de ascenso. Lograr una cuarta no va a ser fácil. El nivel ha subido en todos los aspectos. También en el económico. “Pasamos de 28.000 euros a 65.000 solo en gasto de viajes”, explica. “Antes, el aval eran 13.000 y ahora 24.000”, agrega. “Ahora tenemos más presupuesto que cuando ganamos la última Liga, pero los tiempos cambian”, resume.

Para competir ve imprescindible “una ley de mecenazgo” porque los clubes “no pueden vivir de subvenciones”. En ese sentido, reclama más ayudas del tejido empresarial de la ciudad y particularmente de Stellantis. Sin embargo, da por bueno el apoyo que recibe del Celta en forma de equipaciones y nomenclatura. “El nombre ya es muchísimo por lo que significa para Vigo. Claro que me gustaría más, pero las cosas tienen que ir paso a paso”, expresa.

Pese a todo, el presidente también alza la cabeza con orgullo. Reivindica que toda la plantilla “está asegurada” y que el equipo tiene “mucho margen de mejora pero la Liga es muy competitiva”, además de la audiencia en las retransmisiones. “Somos las que más tenemos”, espeta. “En Vigo sí existe mucha afición, pero competir con el fútbol es imposible”, explica, al tiempo que sueña con que vuelvan los tiempos de As Travesas lleno en la máxima categoría. “Para ello trabajamos”, concluye. Así será, al menos, dos años más. Y durmiendo tranquilo.
El Celta cierra la plantilla con el fichaje de una ala pívot

En las próximas semanas, Cristina Cantero tendrá una pieza más para mover en su puzle táctico. Se trata de una jugadora de perfil 4, muy atlética y con mucha envergadura, que reforzará el rebote del equipo celeste, además de aportar en la anotación y dar rotaciones de calidad a Mulligan e incluso a Davydova. “No me preguntes el nombre porque ni yo mismo lo sé”, comenta Carlos Álvarez entre risas, escurriendo el bulto.

Si todo transcurre con normalidad, la nueva incorporación será presentada a mediados de diciembre y se pondrá a las órdenes de la entrenadora cordobesa para aportar desde ese momento, pensando en potenciar al grupo en la segunda vuelta. “Es lo que necesita el equipo dentro de nuestras posibilidades”, expresó el máximo mandatario, que reconoció que su director deportivo, Carlos Colinas, le presentó “muchas jugadoras” pero varias se escapaban de presupuesto. “La plantilla queda cerrada”, sentencia Álvarez.

 

Borja Refojos
atlantico.net