La base de 22 años, internacional con la selección de Bulgaria, es una de las grandes revelaciones de la Liga Femenina Challenge
Karina Konstantinova ha sido la gran sensación del Hierros Díaz Extremadura Miralvalle en la recta final de la primera vuelta de la Liga Femenina Challenge. Cierto es que, tras su llegada el 20 de octubre, ha tenido que esperar al último partido antes de las vacaciones para conocer la primera victoria, pero también lo es que la base búlgara ha sido la jugadora más regular del equipo placentino en este periodo de tiempo. Las estadísticas no mienten: ya es la quinta mejor anotadora de la liga por partido (14,42 puntos) y la sexta con más minutos (32:43). A partir del sábado ante el Celta, tratará de mantener esos números.
–Tu primera victoria no llegó hasta el último partido del año. ¿Qué le ha pasado al equipo?
–Estos dos meses fueron muy duros para el equipo y el cuerpo técnico. Como equipo nos enfrentamos a muchos desafíos (lesiones, una jugadora se fue y otra llegó...) y todo eso dejó una mala huella en nuestros partidos. La liga es muy competitiva y los equipos están jugando con una gran intensidad, así que si tienes una rotación corta como teníamos nosotros las posibilidades de ganar un partido son pequeñas.
¿Ha habido momentos de ansiedad, tristeza o ilusión para revertir la situación?
–Soy una jugadora que vive por y para el baloncesto y tengo mucho amor por este juego, por lo que todo esto era duro para mí. Entrenamos bien y estábamos motivadas, pero en los partidos no tuvimos opciones contra la mayoría de los equipos. También es verdad que nos enfrentamos a los equipos que están en lo alto de la tabla y no nos dieron ninguna posibilidad de ganar.
–A nivel particular tus estadísticas llaman la atención: Ya eres la máxima anotadora del equipo con cuatro partidos menos que el resto y la quinta máxima anotadora de la LF Challenge.
–Estoy muy feliz de haber hecho un buen trabajo para el equipo a nivel ofensivo. He trabajado mucho durante el verano para esta temporada y me obligo a mí misma a dar siempre lo mejor. No me sorprenden estos números y estoy segura de que puedo mejorarlos aún más.
–¿Qué cosas crees que tienes que mejorar para seguir aportando al equipo?
–Creo que como base tengo que hacer más asistencias y controlar más el juego. También quiero mejorar mi porcentaje de tres puntos.
–¿Dónde te sientes más cómoda, como directora de juego o como escolta un poco más liberada?
–Prefiero jugar como base porque me gusta tener el control del balón y manejar las situaciones en la cancha. Creo que soy una líder. La base es la entrenadora sobre la pista, así que esta es la posición perfecta para mí.
–Parece que los rivales empiezan a conocerte mejor y tienen defensas diseñadas para frenarte. ¿Lo has notado?
–Sí, lo he notado. Cada partido es más difícil sumar puntos o crear una situación para tirar. Pero es un gran desafío encontrar la manera de hacerlo porque sé que el equipo necesita mis puntos y mi trabajo en ataque. Tengo que moverme mucho más con y sin balón para crear espacios para tirar. Esta es la oportunidad perfecta para crecer como jugadora.
–Los números muestran que tu adaptación a la ciudad ha sido rápida ...
–Nada más llegar a España jugué al día siguiente. Mis compañeras y el cuerpo técnico me ayudaron a entrar en el equipo lo más rápido posible. Además, mi ciudad natal, Botevgrad, es muy parecida a Plasencia. Son ciudades pequeñas con tradición de baloncesto y con gente que ama al equipo y llena la cancha en cada partido.
–¿Qué tal fue tu primera experiencia fuera de Bulgaria, en Grecia?
–Jugué durante un mes para disputar la clasificación para la Eurocup. Nos enfrentamos a un equipo húngaro y no pudimos clasificarnos para la fase de grupos, pero fue una gran experiencia y una oportunidad para abrir más puertas para el futuro.
–¿Cuáles son sus objetivos a medio-corto plazo?
–Ayudar al Miralvalle a conseguir una buena cantidad de victorias que podamos y llegar a tener opciones de alcanzar los playoffs. Me veo en España y quiero jugar en la Liga 1. Si tengo la oportunidad, intentaré aprovecharla. Ya con 18 años tuve la oportunidad de jugar contra la Selección Española. Era muy joven y era un sueño hecho realidad jugar contra Alba Torrens, Marta Xargay y Laia Palau.
–¿Qué le falta a Miralvalle para seguir escalando posiciones?
–Tenemos que mantenernos constantes durante los 40 minutos, ser agresivas y usar nuestras virtudes. Tenemos un equipo joven y talentoso y estoy segura de que se verá nuestro potencial en los próximos partidos.
–Un deseo para el 2022...
–Deseo estar bien de salud, mantenerme positiva y espero que pronto termine esta situación con el covid-19 y comenzar a vivir como antes: ¡Sin máscaras, sin pruebas, sin restricciones!
J.C. Ramos
hoy.es