La jugadora, partícipe del último ascenso, ha vuelto al club vigués este invieno con la idea de encontrar la mejor versión que no pudo dar hace tres años

 

Marina Gea (2001) es uno de los refuerzos del Celta de Liga Challenge de baloncesto femenino, pero es una vieja conocida. Formó parte del plantel del ascenso a la máxima categoría del 2023 y ahora está de vuelta con la ilusión de contribuir a un nuevo ascenso. Sería el tercero de su carrera, porque también lo logró con el Estepona, que ahora la ha cedido al cuadro celeste.

La jugadora recibió la llamada desde Vigo «con muchísima ilusión». «No me lo pensé mucho. Era un sitio donde ya había estado y me había sentido muy a gusto. Era como volver a casa; salir, pero que no fuera a un sitio nuevo», recalca. Le atraía un cambio de aires a un lugar que ya le resultaba familiar. «Lo tuve claro y, una vez aquí, me reafirmo en que hice lo correcto. No puedo estar mejor», celebra.

Gea reconoce que en el Estepona «no lo estaba pasando bien porque es duro verte sin opciones», aunque tampoco entraba en sus planes salir, sino seguir peleando. Fue la propuesta del Celta la que le cambió la perspectiva. «No me planteaba irme. El Estepona tiene una plantilla larga, un equipazo, y no estaba teniendo muchos minutos, pero me enfocaba en continuar creciendo como jugadora», observa. «Cuando surgió la opción del Celta, pensé: ‘Pues igual sí que me apetece jugar más, aparte de seguir entrenando’. Te da otro bagaje y eso fue lo que me hizo tomar la decisión», detalla.

En Vigo se ha encontrado un equipo totalmente diferente, con Sara Vidal, ahora lesionada, como única conexión aparte del cuerpo técnico. «Luego, está Andrea Boquete, con quien coincidí en Granada. Por lo demás, el equipo es diferente, pero la gente es genial: un gran grupo humano, con gente joven y muchas ganas y ambición de ser mejores cada día», describe. Agradece que se lo «pusieron todo súper fácil, tanto dentro de la pista como fuera, desde el primer momento».

También fue clave lo que percibe por parte de Cristina Cantero. «Ella confía en mí y me ayuda un montón a ir encontrando mi mejor versión día a día, a dar lo mejor de mí para ayudar al equipo», señala. Por la lesión de Carlota Menéndez, le toca ejercer de base, algo que no es problema. «Es la posición en al que venía jugando en Estepona las últimas temporadas y me encanta hacer el 1. Ojalá que no hubiera sido por una lesión y haber podido compartir pista con ella», añade.

No titubea Gea a la hora de marcar el ascenso como objetivo de este Celta. «No es algo que verbalmente me hayan dicho, pero vamos segundas, solo hemos perdido un partido... Se da casi por hecho, yo creo», afirma. Máxime, después de haber derrotado al líder, al Azulmarino. «Fue un partidazo y Navia estuvo espectacular; fue brutal. Fue similar al recuerdo que tenía de la cantidad de gente que vino a vernos en la fase», compara.

De aquel año guarda «recuerdos increíbles, sobre todo, a nivel humano». «Al Celta le tengo un cariño súper especial y también tenía una espinita. Aquella temporada fui muy feliz, pero deportivamente, no fui capaz de dar mi mejor versión y ahora quería volver y hacerlo mejor», confiesa. Por el momento, lo está logrando con creces. «Estamos en ello. Siempre me gusta pensar que cada día puedo ir a mejor y que tengo muchas cosas que aprender. Esa es mi mentalidad», sostiene. Quiere ser «mejor jugadora cada día» con un único objetivo: «Sumar al grupo y que consigamos el objetivo». Como jugadora cedida, se centra en el presente: «Solo pienso en hacer la mejor temporada posible y ascender; si no, es una locura», afirma.

La doctora Gea

Gea se graduó el año pasado en Medicina, su gran vocación, y ahora compagina el baloncesto y un máster online en medicina del deporte. «Me gustaría presentarme al MIR y poder ejercer. Me gusta mucho la pediatría, aunque el máster también me está gustando», comenta. No duda en seguir formándose mientras para ser «la mejor médico posible». La misma filosofía que en el baloncesto.

 

M.V.F.
foto: X.C.Gil
lavozdegalicia.es