La marcha de Clara Solé la semana pasada dejó un escenario inédito en el Al-Qazeres después de casi cuatro años en categorías profesionales: solo cinco jugadoras de su plantilla proceden de fuera de Cáceres (las norteamericanas Tamara Taylor y Julie Forster, la portuguesa Carla Nascimento, la senegalesa Marieme Cisse y la española Vero Sánchez). De origen extremeño es la otra mitad de las chicas que trabajan en el día a día a las órdenes de Jacinto Carbajal en el pabellón Serrano Macayo.

Son jóvenes y configuran una segunda unidad de marcado carácter regional. El club, que siempre ha proclamado su vocación de cantera, está muy orgulloso por ello. La aportación de las de casa es muy importante para seguir sumando victorias, como la del pasado sábado ante el GDKO Ibaizabal y que supuso quedarse con el liderato en solitario del grupo.

Aunque la entidad se mantiene atento a las posibilidades de mercado y es más que probable que se produzcan refuerzos a partir de Navidad, la consigna es de momento tirar adelante con este grupo.

Una a una

El principal peso de la responsabilidad en fases de los partidos que no están en absoluto decididos recae en tres jugadoras: la cacereña Elena Corrales y las placentinas María y Silvia Romero.

La primera, que pertenece al Al-Qazeres desde su fundación, en el 2008, se intenta adaptarse de forma completa a la posición de base. Permanece nada menos que 18,9 minutos en pista (2,9 puntos, 3,1 rebotes y 1,4 asistencias). Tras tener poco protagonismo la pasada campaña en Liga Femenina, en esta hay muchas esperanzas depositadas en ella.

Las hermanas Romero llegaron el pasado verano. Especial atención está levantando María, que con 16 años cumplidos en agosto es una de las más jovenes de la Liga Femenina 2. Como hizo en los Campeonatos de España de selecciones autonómicas en los que destacó a nivel nacional, está mirando con descaro a la canasta rival (promedia 3,3 puntos en 10,7 minutos).

Por su parte, Silvia juega un poco menos (8,9) y ejerce como tercera pívot tras la baja de Clara Solé. De momento, está cumpliendo con creces, basada en su experiencia incluso en la máxma categoría.

A ellas hay que sumar los debuts oficiales de las canteranas Miriam García, Marina Díaz y Cristina Martín, que también ayudan a completar los entrenamientos. Todavía no están maduras para que disfruten de un protagonismo pleno en una categoría tan exigente, pero su ilusión también suma.

Una nueva ocasión para apreciar la progresión de todas será el sábado (20.15 horas, Serrano Macayo) con la visita del Araski Aes.

Javier Ortiz
foto: Ainhoa Martín
elperiodicoextremadura.com